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miércoles, octubre 23, 2019

Lou Arroyo

Nació y vive en Las Palmas de Gran Canarias( Islas Canarias- España)
Licenciada en Turismo.
Estudié en la Escuela de idioma: Alemán e Italiano.
Curso Especialidad en Gestión de Empresas Culturales y Creativas.
Colaboré en el libro solidario para ayudar a Haití.
Obtuve el primer premio del concurso sobre relatos cortos en la primera edición de Crearte Ideas.He colaborado con la asociación “Luna Llena” en sus recitales de poesías y relatos, con Eventos Arte Islas Canarias.Participé en el III Festival de Poesía Atlántico Caribeña y en el Festival de las Flores en el Club británico, fui ponente sobre la Literatura de la colonia Británica.
Participé en el VI Certamen de Creadores por la Libertad y la Paz y quedé como finalista en el I Certamen Juan Millares Carló.
Fui componente del grupo Sentir la poesía y dimos un giro a la forma de expresar y vivir la poesía.
He participada en muchas antología de poesía, la última de ella Mujeres 88, donde 88 mujeres canarias de todas las islas, aportaba su forma particular de ver y sentir sus versos.
En formato ebook- kindle, y en papel, en plataformas digitales: “ Dulce seas tus sueños, Mi amor”; “ Dulces sean tus sueños, Mi Corazón”; “Quiero atrapar los instante”; “Abrazar mis momentos”; “Creía en el amor” ;“Reinventa el amor” y la novela Pájaro Blanco. Paraíso perdido.
Publiqué mi primera novela en papel, “Mi amor se llama Lola”
Mi segunda obra fue “La calidez de la arena da color a mis versos”, poemas que refleja el amor por mi isla.
Publiqué mi 3 poemario el 17 de Julio del 2015 llamado “Mientras me cobijo en tu pecho, mi alma desnuda escribe versos””, aquí desnudo mi alma de mujer y expreso mis más profundos anhelos.
Mi cuarto libro se llama Érase una vez…espérate que te lo cuento otra vez, un conjunto de cuentos y leyendas.
Y mi quinta obra, es una novela histórica, Abenaura. Lágrimas de sangre.

Un lugar secreto por Lou Arroyo

Siempre tendremos un lugar secreto. Para perdernos del mundo, para susurrar los "te quiero", para acurrucarnos los dos y contemplar nuestro cielo, para contar las...