Beber cada mañana en tus ojos dulce café,
bañando la esperanza
de tenerte y tenerte cada día,
es placer matutino que despierta
el goce de la vida, nutre nuevos sueños
y cintila esa llama azul e ilusionada.
Es el «carpe diem», vida incandescente
donde tus deseados besos apaciguan
mi sed.

Libarnos, poro a poro;
las caricias desnudas de miedos
se esparcen como gotas de lluvia
sobre un campo de otoño
y es entonces, en ese instante,
cuando la primavera nos inunda,
florecen los azahares dormidos
y bebemos el néctar del placer
mientras yacen agónicas verdades
que hoy, caducas, renuevan el deseo
de habitarte y de que me habites.

Inma Flores ©

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on reddit
Share on digg
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on print
Share on email
Valora este artículo
5/10




Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de NorteGranCanaria.es. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

  • No se permitirán comentarios abusivos, obscenos, vulgares, difamatorios, xenófobos, amenazantes o de índole sexual
  • Todo comentario o sugerencia que vulnere las presentes normas se eliminará del sitio.

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *