En estos tiempos, donde acude a los corazones, la agonía y la esperanza asoma su mano tímida a través de las esquinas. El viento deja de ser el transeúnte de las solitarias vías y su discurso enmudece con la llegada de las risas.

     La noche deja de ser temerosa y fría, con la luna coronando todo cuanto se temía. La migaja de pan de la esperanza vuelve a llenar nuestras barrigas y la aventura torna como nuestro buque insignia.

    CAbuelos que fueron padres y padres que hoy son hijos, pasean a los niños por las calles que vuelven a rebosar alegría.

    Tras varios días de encierro por una fatídica noticia, tomamos aire y la vida nunca había sabido tanto al dulce néctar de la ambrosía.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on reddit
Share on digg
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on print
Share on email
Valora este artículo
5/10




Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de NorteGranCanaria.es. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

  • No se permitirán comentarios abusivos, obscenos, vulgares, difamatorios, xenófobos, amenazantes o de índole sexual
  • Todo comentario o sugerencia que vulnere las presentes normas se eliminará del sitio.

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *