Hoy es: martes, 24 octubre 2017
esbgzh-TWenfrdeit

           

  DUPLEX SARDINA 002 PISO GUIA 002 DUPLEX MARMOLEJOS PISO AGAETE  
 

DUPLEX SARDINA (Gáldar)

Ref. 1297

PISO EN GUÍA

Ref. 2739

Duplex en Marmolejo

(Gáldar)

Piso en Agaete

Ref. 2776

 
  PRECIO: 124.000€ PRECIO: 95.000€ PRECIO: 120.000 € PRECIO: 91.000 €   

No comprendo que los que no quieren la independencia de Cataluña, encabezados por el gobierno de la nación, no hagan nada para “conquistar” a los catalanes, convenciéndolos de forma amable para que se queden. La incapacidad política de este Gobierno y que no necesitan sus votos para gobernar es una de las principales razones, de otro modo ya se habrían sentado hace mucho y esto no hubiese llegado hasta aquí. Como no necesitan sus votos han despreciado su órdago, pensando seguramente que esto sería otro "Plan Ibarreche"… Evidentemente se equivocaron y han seguido  equivocándose. Ahora tienen además el respaldo de un Rey al que toda su “preparación” se le ha desinflado (lamentablemente) en seis minutos de discurso, adoptando un tono aún más duro que el del propio Gobierno, en lugar de aprovechar para presentarse como un hombre de Estado y concordia, ganándose así el respeto de todos. Creo que en este caso ha pesado más el temor a que se extienda el republicanismo catalán al resto del Estado. En mi opinión, lo que ahora necesitaba el país era un discurso de paz, de consenso y de concordia, indicando a todas las partes el camino del diálogo como ÚNICA SALIDA. La dureza del discurso del Rey sólo ha conseguido endurecer las posturas.

A estas alturas de “la película”, después de los reiterados errores gubernamentales (de parte y parte), la única salida viable a todo esto es el referéndum pactado. Cualquier otra salida se me antoja difícil y peligrosa. Se ha podido hacer mucho desde hace mucho tiempo y no se ha querido o sabido. No cabe ninguna duda de que en el País Vasco están tomando buena nota de todo el proceso catalán, por lo que habrá que tener apertura de miras en el tratamiento a todo el asunto. El error ha sido dejar que todo llegase tan lejos sin ofrecer alternativas. El pudrimiento de las situaciones a las que Rajoy nos tiene tan acostumbrados aquí no le ha funcionado. Exhibir una y otra vez “músculo” y el imperio de la Ley (o de la porra) como único argumento de negociación no parece ser una actitud muy inteligente, si de resolver asuntos eminentemente políticos se trata.

Me ha dolido que el PP recurriera -y el Constitucional “destrozara”- el Estatuto de Autonomía Catalán (son los polvos de estos lodos) .

Me ha dolido la cerrazón de las partes en todo el proceso.

Me ha dolido ver despedir a guardias civiles al grito de “a por ellos”, cuando salían con destino a Cataluña, como si de una guerra contra el enemigo se tratara (falta de profesionalidad e independencia política al margen).

Me ha dolido que la única alternativa de este Gobierno para “conquistar” a los catalanes haya sido llenarla de policías y recurrir al imperio de la ley, sin dejar una vía alternativa.

Me ha dolido y sorprendido ver coches de la Guardia Civil destrozados por algunos fanáticos, sin que hubiese respuesta policial alguna...

Me han dolido y sorprendido los excesos de algunos policías contra una población pacífica que únicamente pretendía votar (interpretaciones legales al margen).

Me ha dolido el comportamiento de algunos radicales increpar a los guardias civiles en los hoteles de residencia, cuando la única culpa de todo lo ocurrido la tiene el Gobierno de la Nación que ha ordenado con torpeza cada actuación y que se ha ido casi de rositas.

Me ha dolido que algunos guardias saliesen a “castigar” con porras extensibles a los “insultadores”, extralimitándose claramente de sus atribuciones y consiguiendo increpar aún más los ánimos (a por ellos una vez más). Lamentable.

Me ha dolido ver abandonar sus hoteles a los guardias, mientras les increpaban los radicales, sin que hubiese reacción alguna, sin duda siguiendo instrucciones.

Me ha dolido y sorprendido ver apedrear a guardias civiles por una multitud de radicales, sin que hubiese reacción, cuando estaría más que justificada.

Los miembros de las Fuerzas de Seguridad están siendo utilizados de forma torticera por el Gobierno de la nación desde el minuto uno, en función de sus intereses políticos, porque no entiendo de otra forma que se agreda con inusitada violencia a pacíficos ciudadanos en un colegio electoral, mientras -en otro momento- corre delante de los violentos radicales que les insultan y les apedrean en una actuación “excesivamente tibia” (por no decir otra cosa), cuando una reacción contundente de contención estaría más que justificada. En todo caso sigo viendo un error monumental, además de ponerlos a los pies de los caballos, la utilización de las fuerzas de seguridad en un asunto eminentemente político.

Por otro lado, sigo viendo a muchos ciudadanos que se asoman al problema catalán por primera vez (lleva varios años pudriéndose – al menos 11-) y que confiados en “la desinformación” de telediario y “tertulia a la medida” que favorecen descaradamente la posición del Gobierno de la Nación, no aciertan a entender la torpeza con la que se ha gestionado este tema por parte del Presidente de la nación, que en ningún momento ha tenido ni la capacidad ni la cintura suficiente para no llegar hasta aquí.

Me sorprende, también hay que decirlo, “las caretas” democráticas que en estos días se le ha caído a más de uno, que sorprendentemente se considera demócrata. He visto comentarios en las redes de todo tipo, desde pedir “más mano dura” en las intervenciones policiales, hasta pedir la intervención del ejército para arrasar Cataluña. Seguro que muchas de estar personas no aciertan a entender que en un estado de derecho no es el policía de turno -menos aún el ejército- el que imparte justicia a su libre albedrío, que es el estamento judicial el que debe procesar y condenar en su caso. Lamentablemente seguimos arrastrando la rémora del pasado franquista que no acabamos de digerir.

La intensa manipulación mediática que ejerce de altavoz de todo lo malo de parte y parte, no hace sino incrementar la tensión y alejar la solución del conflicto. La pregunta es: ¿A quién interesa seguir avivando la llama de este fuego? Muy probablemente si encontramos la respuesta a esta pregunta entenderemos realmente lo que está pasando y por qué no ha podido encontrarse una solución civilizada.

Las Fuerzas de Seguridad del Estado no necesitan ser vitoreadas ni alabadas, simplemente necesitan justa remuneración y condiciones de vida y laborales dignas. Deben además de ser utilizadas dentro de los límites estrictos de la ley, alejadas del interés partidista del gobierno de turno. Los vítores y loas que en los últimos días inundan las redes sociales sería bueno aprovecharlas para adecuar y mejorar sus condiciones laborales como trabajadores que son. Sorprende leer y ver a muchos ahora envolviéndose en la bandera y “gritando vivas” a la Guardia Civil y la Policía, que en el pasado reciente guardaron silencio o se mostraron timoratos cuando estos profesionales exigían justas remuneraciones y condiciones de trabajo. Las mismas Autoridades y políticos que ahora gritan loas y realizan visitas “de cortesía” a las policías, son los que luego votan “NO” a sus mejoras salariales y laborales. Estén atentos al diario de Sesiones. Fíjense en lo que votan, no en lo que gritan y se llevarán tremendas sorpresas.

Los que estos días se muestran violentos en las redes sociales “sobrados de testosterona y faltos de neuronas” piensen por un momento en que los catalanes son muchos y variados, que un grupo se muestre violento en un momento dado  (han sido muy escasos para la tremenda movilización humana), no representa a la totalidad de los catalanes, como tampoco la extralimitación de unos policías representa a todo un colectivo de profesionales policiales. Recurrir a los más bajos instintos para caldear este asunto como se hace desde instituciones, medios de comunicación y algunos perfiles de redes sociales, no parece ser una solución inteligente. Que generalizar siempre fue nefasto y erróneo. Y sobre todo conocer que los medios de comunicación no siempre se ajustan a la verdad (cada vez menos) -salvo honrosas excepciones-, que no se traguen todo lo que sale por la pantalla, radio o prensa. Importantísimo tener opinión propia y no “prestada”.

EL DIÁGOLO deberá ser a partir de ahora “la única vía de entendimiento”. Los militaristas y violentos deberán dejar paso a los pacifistas. Lo contrario puede significar enquistar una situación de incierto futuro y graves consecuencias.

Tengo la sensación de que Puigdemont no tiene frenos en su tren y ya no puede ni quiere parar, además de considerarse políticamente amortizado, a no ser que alguien con la inteligencia y el arrojo suficiente, desde el Gobierno de la nación, ofrezca la posibilidad de un referéndum pactado, que a estas alturas considero es la única salida viable.

Si queda algo de cordura en este Gobierno debería mostrarse ahora… Estamos a tiempo. De lo contrario podemos enfrentarnos a un conflicto que inciertas consecuencias.

Perdonen por la exclamación golpista, pero no se me ocurre otra forma de expresar la indignación, el deseo y la necesidad de invocar a la sensatez de las partes implicadas en el conflicto de Cataluña para que se sienten a dialogar y lleguen a un acuerdo.

Recuerdo la terrible época en la que la banda terrorista ETA mataba casi a diario. La última fue en el año 2010, sólo siete años han transcurrido, aunque ya parece una eternidad, afortunadamente, aunque las víctimas lo tendrán con seguridad mucho más presente. Recuerdo que entonces millones de voces pedía a Eta que dejase de matar y que reclamase sus reivindicaciones por vías pacíficas y democráticas(políticos de todo signo incluidos). Pues bien, ahora que ETA ya no mata y que afortunadamente todas las reivindicaciones políticas se realizan al margen de la violencia, nos encontramos con la reivindicación de Cataluña en demanda de un referéndum de autodeterminación, como ya se hizo en su día en Escocia (Reino Unido) y Quevec (Canadá). En los casos anteriormente citados salió el NO, pero en cualquier caso fue una jornada de reivindicación pacífica y democrática.  En la catalana, en el momento de realizar la solicitud estaba claro que iban a perder los independentistas -según las encuestas-, es decir, que de haberlo realizado saldría el NO, porque había una gran mayoría de catalanes que no estaba dispuesta a correr “el riesgo”. Sin embargo el Gobierno del PP se enroca en la Constitución y en su cumplimiento (teoría ampliamente desmontada por ilustres catedráticos de derecho constitucional), lo que ha provocado a su vez otro enrocamiento del Gobierno Catalán y todo el sector independentista. Ante la reiterada negativa del Gobierno de la Nación a acceder al referéndum pactado, y sin otra alternativa que ofrecer, el Gobierno Catalán ha decidido “tirarse al monte” intentando tensar la cuerda al convocar de forma unilateral el referéndum para conseguir forzar la situación y finalmente el referéndum. El Gobierno de Rajoy, lejos de buscar las vías políticas para dar solución a un conflicto eminentemente político, optó por recurrir al tribunal constitucional para doblegar mediante Sentencias Judiciales las acciones políticas del Gobierno catalán, lo que finalmente consiguió. El tribunal Constitucional anuló ese referéndum, y a partir de aquí la catarata de sucesos y actuaciones por parte del Gobierno, los jueces y la fiscalía no han dejado de sucederse y complicar aún más el asunto político.

A nadie se le esconde que en España la separación de poderes es una entelequia, motivada precisamente por el nombramiento partidista de los jueces que deben componer la cúpula judicial del país y por lo tanto la máxima autoridad en la materia. Pues bien, el Gobierno ha decidido judicializar el conflicto político, a sabiendas que ahí lleva las de ganar, utilizando para ello, con una contundencia inusitada a la fiscalía, dependiente directamente del Gobierno de la Nación (cuyo Fiscal Jefe fue reprobado meses atrás por el Parlamento por obstaculizar la corrupción del PP).  Por tal motivo se han llamado a declarar a cientos de Alcaldes y altos cargos del Gobierno Catalán, acusados de los más variopintos delitos. Mientras tanto miles de policías y guardias civiles desembarcan en Cataluña con la “peligrosa misión” de buscar urnas, papeletas y pasquines propagandísticos relacionados con el referéndum fallido. Todo ello en medio un alto nivel de alerta terrorista, declarada por el propio Estado (nivel 4), en un lugar en el que hace apenas un mes se cometió la última masacre por el terrorismo yihadista.  ¿Cómo es posible que un gobierno serio dedique a miles de policías a buscar papeletas de votación a escasas semanas de un atentado de esa envergadura?

Pues con esos dudosos mimbres democráticos las posiciones se han ido enconando. Los hasta ahora pacíficos ciudadanos catalanes han comenzado a perder los papeles ante la demostración de “músculo gubernamental” mostrada por el Sr. Rajoy con miles de policías trasladados estos días a Cataluña, destrozando hace unos días varios vehículos de la Guardia Civil, sospechosamente abandonados al albedrío de los más radicales. Algo inaudito para unas fuerzas del orden acostumbradas a intervenir en situaciones violentas y de riesgo que no suele dejar su retaguardia ni vehículos desprevenidos. Los medios se han encargado de mostrar hasta el aburrimiento esas imágenes de los coches destrozados y llenos de pegatinas reivindicativas.

La prensa, los informativos de televisión y de radio no ayudan precisamente a calmar los ánimos, tomando partido descarado por el gobierno de la nación y justificando el incendio permanente en el que parece interesa mantener a Cataluña. “Mercenarios” del periodismo salen en todos los medios y todos los días desinformando, mintiendo y calentando los debates y las redes sociales. Desde la Ley Mordaza nunca antes se había visto un deterioro democrático y de la verdad de tal envergadura.

En las redes sociales se ha abierto otro campo de batalla, en el que la mayoría con ingenuidad y azuzados por los mercenarios antes citados crecen en una guerra ficticia entre Cataluña y España. Todos ellos, con la misma ingenuidad piensan que todo ello comenzó antes de ayer, pero no. Lógicamente a cada exabrupto de una parte corresponde otro más violento de la otra y así se va logrando el caldo de cultivo que parece alguien maquiavélicamente haya planeado, quizás con la maligna intención de desviar la atención de los graves problemas del país. Es evidente que tanto al partido corrupto que sustenta al gobierno del PP como al partido corrupto que sustenta a parte del Gobierno Catalán, le interesa esta algarabía y violencia provocada, cada vez menos verbal y más física si alguien con dos dedos de frente dentro del Gobierno de la nación no pone de forma inmediata pie en pared.

Ya nadie habla catalán en la intimidad. Ya nadie llama “honorable”  al Jefe de filas catalán. Ya nadie se sienta a formar la cuadratura del círculo con tal de obtener los votos catalanes para la investidura y el gobierno de turno.  El partido Ciudadanos, y en menor medida vascos y canarios, han venido a ocupar el puesto de “jorcón platanero” que mantenga el torcido gobierno de este país. Ya a nadie interesa dialogar para permitir que la democracia se ejerza sin sobresaltos.

¿Y ahora? ¿Quién quita presión a esta olla? ¿Quién debe poner un gramo más de cordura en esta estúpida carrera hacia ninguna parte? ¿O seguimos abriendo el gas hasta que reviente como en el 36? Algunos azuzan con la estúpida creencia de estar en el bando correcto, con la estúpida creencia de que los “daños colaterales”, los odios, celos y vendettas pendientes no les alcancen. Ni a ellos ni a sus hijos. Confían ingenuamente que si España se convierte en una carnicería ellos y los suyos estarán al margen. Piensan estúpidamente que estar lejos geográficamente es sinónimo de alguna garantía si las pasiones se desatan. ¿Quién embrida este caballo si se desboca?

Como dije anteriormente esto no empezó ayer. Todo empezó cuando se pasó la “apisonadora Constitucional” sobre el Estatuto Catalán. Estatuto que había sido refrendado democráticamente por el Parlamento Catalán y posteriormente por el Parlamento Español. Un recurso presentado por el PP -entonces en la oposición- fue el detonante y finalmente el precursor de un independentismo hasta entonces testimonial. A partir de ahí se le han ido cerrando todas las puertas y reivindicaciones democráticas y legítimas catalanas. Cada hachazo a las aspiraciones catalanas significó un incremento del número de catalanes que deseaban formar parte de un estado independiente. A más odio a lo catalán más independentistas, a más ataque a las instituciones o al idioma catalán más catalanes deseosos de romper con España. Y así hasta hoy.

Los dos frentes aquí citados tienen responsabilidad en lo que suceda de aquí en adelante, pero no puedo evitar recargar la responsabilidad en quien tiene obligación de velar por la estabilidad del Estado, que es quien tiene la obligación de solucionar conflictos mediante la política, no mediante la policía o los jueces y fiscales. Quien tiene la obligación de sosegar y pacificar, no de increpar y provocar.

¿Alguien en su sano juicio cree que esto se va a solucionar con más policía, con más fiscales, con más judicialización de la política? ¿Alguien en su sano juicio cree que podemos “aplastar” a los catalanes sin que haya consecuencias? ¿A nadie de los que se supone debe pensar en la cosa del Estado se le ha ocurrido pensar que hace apenas siete años que se dejó de matar en este país por política, y que alguna mente obtusa puede volver por sus fueros a la vista de la falta de “cintura política” de este Gobierno?

Por eso y no por otra cosa es el título tan sonoro del presente artículo: QUÉ SE SIENTEN COÑO! Siéntense y hablen, cedan, negocien, HAGAN POLÍTICA, que para eso les pagamos. Háganos el favor de hacer política por el bien de este país.

No puede ser que sean tan ineptos como parecen.

Nunca en este país había escuchado y leído tantas mentiras tras un atentado, excepto el 11-M, casualmente por los mismos sectores que ahora lo hacen con la policía catalana. Las críticas y mentiras a todo lo que huela a catalán son lanzadas a los medios y redes sin piedad y sin el más mínimo rigor. Nunca en mis 52 años de vida he visto cuestionar con tanta beligerancia una actuación policial, exceptuando el citado atentado de los trenes en Madrid por razones bien distintas. Una actuación que de haber sido realizada por la Policía o Guardia Civil habría recibido múltiples elogios y alabanzas por parte de los mismos que ahora ponen en cuestión todo el trabajo policial de los Mossos. Es probable que se hayan cometido errores (somos humanos), por lo que ya habrá tiempo de analizar cada actuación con lupa para mejorar la seguridad de cara al futuro, al margen del inevitable filtrado judicial de las actuaciones. Pero lo que estamos viendo en estos días en todos los medios de comunicación “clama al cielo” por desproporcionado. Pareciera que la seguridad del país, así como las vidas perdidas y los heridos en el atentado de Barcelona hubiesen pasado a un segundo plano, y que la prioridad ahora es defenestrar a la policía catalana.

Por el contrario se ha extendido como cortina de humo el estúpido asunto de los bolardos, a pesar de haberse explicado hasta la saciedad y de su evidente ineficacia ante un coche bomba, un tirador o unos descerebrados que decidan inmolarse en nombre de Ala... Los atentados más sangrientos de España fueron cometidos en cuatro trenes con mochilas cargadas de explosivos. Fueron diez explosiones casi simultáneas. Claro que también entonces las mentiras y la feroz campaña por parte de determinados medios de comunicación acabaron haciéndonos dudar de los 192 muertos y 2.000 heridos. Pero si, tristemente había ocurrido y es lógico que con medidas tan simplistas como los bolardos no se habría conseguido evitar aquellos atentado.

En esta ocasión, determinados sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil se han sumado al coro de voces que han hecho “piña corporativa nacional” contra la policía catalana. ¡Ay, Esos celos policiales siempre a flor de piel! Máxime tratándose de la policía mejor remunerada del estado… Hasta algunos generales del ejército, nostálgicos de otra época en la que se elegía a los de su empleo para dirigir a los cuerpo policiales, se han subido también al carro de las descalificaciones, pidiendo incluso el retorno de competencias de la Guardia Civil en Cataluña. Críticas todas ellas sin fundamento y cargadas de odio y desprecio al catalán.

Los que se ocupan de poner el foco en los bolardos en este grave asunto de la seguridad desconocen -u omiten intencionadamente- que el atentado de la furgoneta fue la “opción B”, que la opción A -según lo averiguado en las investigaciones tras la explosión de Alcanar (provincia de Tarragona, a 180 km.)- era provocar una gran explosión en un lugar de máxima concurrencia pública mucho más sangriento del ocurrido en Las Ramblas.

El flujo de información e investigación policial con la colaboración internacional de otras policías, al tiempo que un seguimiento implacable y serio de las vías de financiación de estos grupos terroristas, son sólo algunas de las vías más efectivas para acabar con esta lacra. En este país de frágil memoria tenemos la evidencia reciente, con la actuación de la justicia y los cuerpos policiales en la desarticulación de varios comandos de ETA, que dio sus mejores resultados cuando se atacó directamente a su financiación.

Los servicios de inteligencia podrían ser otra herramienta bien engrasada en la lucha anti-terrorista, pero parece ser que están en “otras cosas”… a la vista de los resultados… El flujo de información entre cuerpos policiales y servicio de inteligencia si que sería un buen bolardo en el camino de los grupos terroristas y no los consabidos celos policiales que a nada conducen. El Estado tiene herramientas suficientemente engrasadas para ponerlas al servicio de la seguridad. Hágase!! Sólo hace falta que exista intención y voluntad de trabajar por la seguridad de todos.

Las críticas sin fundamento a un cuerpo policial que, al margen de errores, ha demostrado estar a la altura de otras policías, por su organización, capacidad de respuesta y profesionalidad no ayudan a convencer a los catalanes de su permanencia en España. La competencia y diligencia policial no depende del color de los uniformes ni del idioma que se hable.

Por otra parte es realmente triste ver y escuchar a un sacerdote vomitar odio y rencor -desde el púlpito de “La Casa de Dios”- hacia los que él considera lo peor de la sociedad, rojos comunistas (algo así como “el averno”), a los que acusó de cómplices del asesinato. ¿Qué habría sucedido si lo mismo hubiese hecho un Imán en su oratoria desde una mezquita? Pues eso, que probablemente lo hubiesen detenido por incitar al odio y a la violencia o enaltecimiento del terrorismo… Y de repente me viene a la cabeza un pasaje bíblico (no me pregunten por qué…): “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” [Mateo 5: 9] “...que la paz, amor y la bondad siempre rebose en nuestros corazones...” Sobra decir que, la actitud de este sacerdote es lo más alejado de lo predicado por Jesucristo y que Mateo refleja en este párrafo (y que apenas le ha supuesto, por cierto, un leve reproche de su obispo).

Triste comprobar que en este corral de la mezquindad en que también se ha convertido la iglesia católica, al parecer sólo tiene cabida las derechas de este país. Nada de ayudar y estar al lado del menesteroso y las personas humildes de buen corazón… La iglesia moderna -o al menos algunos curas y sus obispos- prefieren estar con los “niños bien”, o con los niños, a secas… También es lamentable ver que, los medios de comunicación más beligerantes con Cataluña y con la democracia, con un odio desmedido a todo lo que suene catalán sean propiedad de La Conferencia Episcopal (13TV y La Cope), en los que la objetividad y el periodismo serio quedan en un segundo plano. Es muy triste que el fanatismo de la extrema derecha tenga voz y espacio en este medio “bendecido” por la iglesia católica… Bendito sea Dios…

No a la manipulación, el fanatismo y la violencia, por Paco Vega.

Muy duro se me hace escribir en estos momentos, manteniendo la cordura y serenidad. En estos momentos de aluvión de información y manipulación se complica enhebrar dos párrafos seguidos con algo de sentido común. Si, manipulación, han leído bien, porque hay gente que tiene una piedra por corazón y cualquier ocasión le parece buena para arrimar el ascua a su podrida sardina política.

No amigos, esto no es un enfrentamiento de civilizaciones como algunos quisieran… Esto es el fanatismo personificado. Y el fanatismo no tiene patria, religión ni corazón. Al fanatismo no le faltan momentos ni argumentos para sacar su odio a pasear. No nos dejemos engañar por los que aprovechan para vomitar todo su racismo aprovechando que unos malnacidos han decidido atropellar sin piedad a unos seres inocentes que disfrutaban de un tranquilo paseo. Los malnacidos no tienen color político, raza ni nación. Son gentes que han perdido la razón, la misma razón que falta a los que aprovechan el dolor causado por estos fanáticos para “endulzar” su racismo. Y lo triste no es que políticos, periodistas y particulares descerebrados viertan su bilis racista con ocasión del dolor ajeno, sino que haya gente que desde la ingenuidad se la compre. Que consigan convencernos de que esto es una guerra contra el islam. Qué pena de ciudadanos! Qué lástima de cabezas “para hacer un caldo pescao”…

Abran las mentes, lean, y reflexionen (...pero seleccionen sus lecturas, que bazofia hay en todas partes). Todos merecemos un mundo mejor. Un mundo libre de fanatismos y de manipuladores de mercadillo. El racismo es una enfermedad muy seria y muy dañina que lleva siglos causando muerte y destrucción en el mundo. Estamos siendo agredidos por fanáticos radicales violentos, pero también nos agreden los manipuladores de la realidad, los manipuladores de la palabra, los mismos que defienden que todo está bien mientras los muertos sean otros…

Ahora vendrán “el postureo” del pacto anti-terrorista en el que el Gobierno ofrecerá “lentejas”, si las quieres las comes y si no te acusaremos de ser colaborador del terrorismo…

No podemos vivir al margen de lo que pasa en el resto del mundo porque allí (aunque no lleguen las noticias) se comenten crímenes brutales todos los días, con la aquiescencia de occidente (Europa y Estados Unidos), convenientemente endulzado por los medios de comunicación afines. No se puede intervenir, atacar y arrasar países enteros pretendiendo que no nos salpique. No se puede matar en nombre de nuestra civilización (o del petróleo), dulcificado o no, y pretender mantener nuestra paz y seguridad a buen recaudo. Esto no ha hecho más que empezar. Nos esperan muchos días de luto y duelo mientras Europa no decida actuar atacando al germen de estos fanatismos y su financiación. Ahora es Barcelona, mañana será Madrid, o París, o Londres… El terrorismo internacional ha cambiado, ya no hace falta grandes infraestructuras ni terroristas entrenados para cometer una masacre en nombre de quien sea, ya no hace falta sino la voluntad de hacerlo, y descerebrados a quien hayan comido el coco hay muchos, tantos como para temer que esto no acabe aquí.

O buscamos soluciones efectivas para atacar a la raíz del problema de esta lacra o seguiremos sufriendo las consecuencias de las políticas equivocadas de occidente, que piensa que todo vale en nombre de don dinero.

La seguridad mundial ha cambiado y, o cambiamos nosotros o seguiremos llorando a nuestros muertos.

No valen de nada las condenas, no valen los minutos de silencio, no valen las flores, sólo valen las políticas serias para acabar el caldo de cultivo del fanatismo y su financiación. No estamos en una guerra santa como algunos fanáticos de este lado quisieran, pero debemos ser firmes y contundentes en la persecución de fanáticos y terroristas, del tipo que sean. El fanatismo engendra odio, y el odio muerte y dolor. Lo estamos viendo.

No somos mejores que nadie, y si lo somos debemos demostrarlo con altas dosis de coherencia, seriedad y civismo. NO A LA MANIPULACIÓN!! NO AL FANATISMO!! NO A LA VIOLENCIA!!

El descalce de la cimentación de una pila de uno de los viaductos de la GC-2 no parece ser un tema menor como algunos intentan disfrazar, por lo que esta noticia ha corrido como la pólvora por las redes sociales, teniendo en cuenta la lógica preocupación generada entre los usuarios de esta vía de reciente construcción.

Y es que hay que recordar que esta obra se recepcionó en 2012, con tres años de retraso y un 20% de encarecimiento sobre lo presupuestado inicialmente,  sometiendo a todos los automovilistas a un auténtico maltrato, debido a los citados retrasos, cortes de tráfico continuos -sin aviso previo- y sin apenas señalización y multitud de incidencias que nos vimos obligados a soportar sin que a nadie pareciera importarle. Las caravanas interminables y los miles de euros gastados en esas retenciones son ahora sólo un mal sueño, pero hay que tener memoria. La iluminación de esta misma vía no se puso en funcionamiento hasta el 2014. Y ahora que parecían haberse resuelto todos los problemas nos despertamos con esta inquietante noticia.

Esta es una gran obra de ingeniería que todos suponíamos a la altura de su envergadura,  confiando por tanto en que la misma había sido realizada con los máximos requisitos técnicos y de calidad, necesarios para soportar el paso del tiempo, como no puede ser de otra manera. A nadie se le pasó por la cabeza otra cosa. Sin embargo ahora nos encontramos con esta incidencia por el descalce de un pilar a los pocos años de su inauguración, por lo que las dudas sobre lo ejecutado empiezan a sobrevolar la cabeza de los sufridos automovilistas del norte.

Es lógico pensar que, las exigencias de la cimentación deben ser mayores en los terrenos inestables, como es el caso, algo que a la vista de los resultados no sé si se ha tenido en cuenta. La zona tampoco es lugar de escorrentías, pero de haberlo sido las exigencias de la cimentación serían aún mayores, algo que debe constar en el proyecto de construcción de la obra y de cada pilar. Cualquier obra de ingeniería civil necesita obligatoriamente un estudio geotécnico y topográfico del terreno antes de mover una sola piedra, por lo tanto resulta sorprendente este descalzamiento en una obra reciente, lo que no ha ocurrido en cuarenta años con sus puentes hermanos de la misma vía.

La reparación de la “incidencia” ya está presupuestada y adjudicada, por lo que en principio -salvo agravamiento del descalce- no parece haber motivos para la alarma ni para cortar la circulación de la vía.

En los comunicados previos sobre la actuación prevista, en lo que el propio Gobierno identifica como “Descalce cimentación de la pila número cinco del viaducto número cuatro, en la zona de Llano Alegre, tramo El Pagador-Guía de la GC-2” (inmersa en otras actuaciones complementarias), suman un total de dos millones de Euros para este año, no quedando claro si ese importe es el total de la obra pendiente de ejecutar o sólo lo correspondiente a este año -como dice el comunicado-. Tampoco queda claro en el citado texto el desglose por partidas a cada asunto, por lo que no es fácil adivinar con la información disponible qué importe irá destinado en exclusiva a la recuperación de la zona deteriorada. Tampoco se hace mención a la responsabilidad de la empresa adjudicataria, ni si se han ejecutado los avales o garantías preceptivos por los fallos ahora detectados, o se cargará todo al maltratado erario público.

Las obras en cuestión han sido adjudicadas a la empresa OHL, una de las que formaba parte de la UTE adjudicataria (OHL, Felix Santiago Melian, S.L. y Hermanos García Álamo, S.L.), una de las que ejecutó la obra principal, ahora fallida en este punto…

La fotografía evidencia que hubo algún fallo o error en el proyecto o ejecución de la cimentación de este pilar, pero las imágenes en vídeo son demoledoras al dejar a la vista la inestabilidad de la zona. Al deslizamiento de tierra que se observa en las imágenes, habría que sumar el acontecido en fechas recientes sobre los falsos túneles, casualmente en la misma vertical del pilar ahora descalzado.

La actuación prevista se adivina dificultosa por la inestabilidad y pendiente del terreno. El vídeo en cuestión se subió al canal You Tube durante muy poco tiempo  (fue inmediatamente retirado), pero permaneció el suficiente como para que algunas personas consiguiesen descargarlo y subirlo a las redes sociales. Estos días también ha tenido reflejo en la prensa escrita. Es lógica y justificada la preocupación de los ciudadanos que cada día tienen que transitar por esa vía, y que ahora esperan se resuelva con rapidez esta incidencia y que se den explicaciones claras de lo sucedido y del estado general de la obra.

Aunque el peligro es evidente, si continúan los corrimientos de tierra, creo que están por comenzar -si no lo han hecho ya- las obras de refuerzo previstas para este pilar, entre otras, presupuestadas y aprobadas ya por la Consejería de Obras Públicas del Gobierno Canario.  Esperemos que se resuelva el problema con la urgencia requerida.

De no haber sido por el famoso vídeo difícilmente nos habríamos enterado de la gravedad del asunto, pero aún así, parece ser que a algunos les molesta que determinados asuntos vean la luz pública. El interés de los implicados por “echar tierra al asunto” -y nunca mejor dicho- lo puedo entender, pero a otros se les ve el plumero a dos kilómetros.

Aún así sigue a la espera de solución y ejecución del tramo Bañaderos-Pagador, que sigue siendo una tortura para el automovilista, un peligro para los peatones de la zona y una madriguera para los amigos de la utilización indiscriminada del radar.

Algunos desconocen y otros han olvidado todas las penalidades sufridas por esta comarca y que conviene no olvidar, pero otros prefieren correr un tupido velo sobre todo lo que pueda perjudicar al Gobierno Canario, máximo valedor de la obra, así como la propia UTE adjudicataria de su ejecución. El riesgo y la gravedad de lo ahora descubierto no parece importar a ciertos señores que se dedican a “atacar al mensajero”, molestos con que todo esto salga a la luz. Los miles de millones de dinero público invertido, la seguridad de la principal vía de comunicación del norte de Gran Canaria y los miles de personas que cada día transitan por ella, parece ser  son “peccata minuta” para los “guardianes de la mala política” y la negligencia en obra pública.

La alarma social en estos casos la genera la UTE constructora de la obra, en caso de no haber cumplido escrupulosamente las exigencias técnicas, dando las explicaciones públicas oportunas en caso contrario.

La alarma social la genera el Gobierno Canario, obligado a supervisar, certificar y recepcionar la obra pública, si oculta o distrae información fundamental de interés general. Si ha habido un fallo se informa y se corrige, no se oculta.

La alarma social la genera quien, teniendo información sobre un problema grave la oculta para que luego terminemos enterándonos por “un descuido” en las redes sociales.

La transparencia y claridad de las partes implicadas son el primer antídoto contra la alarma social…

Al hilo de la polémica suscitada en Arguineguín (Sur de Gran Canaria), durante la procesión de la Virgen del Carmen, en la que ante la advertencia que al parecer hizo la Guardia Civil sobre la responsabilidad de los patrones de las embarcaciones saliendo en procesión con más pasajeros de los permitidos, éstos decidieron regresar a puerto, suspendiendo así la procesión marítima a modo de protesta.

La realidad náutica de nuestras costas ha sido siempre bastante “relajada” en cuanto al cumplimiento de las medidas de seguridad establecidas para proteger la vida humana.  Durante años no ha sido extraño ver navegando en nuestras costas a embarcaciones que superaban con creces el número máximo de pasajeros permitidos por embarcación, especialmente en época estival o festivas como la acontecida recientemente. Estos límites son habitualmente rebasados en este tipo de procesiones marítimas en algunos lugares, en los que la tradición, la fe y la fiesta ponen en precario en ocasiones a la seguridad de los pasajeros.

Creo que la Guardia Civil ha obrado correctamente en cumplimiento de la normativa de seguridad náutica en vigor, ante el peligro que supone este tipo de excesos. El hecho de que con demasiada frecuencia se haya tolerado  determinadas actitudes no significa que en algún momento haya que “poner pie en pared” para evitar lamentar tragedias indeseables. En el futuro no estaría de más  que la propia Dirección General de Marina Mercante o Capitanía Marítima diese instrucciones precisas sobre el particular, evitando así disfunciones que sólo favorece la eliminación de barreras al riesgo.

El verano es tiempo propicio para la navegación, aunque no se debe perder de vista unas cuantas premisas para que, lo que apuntaba a ser un día idílico de pesca o paseo marítimo termine en tragedia. En ocasiones, determinadas cuestiones relacionadas con la seguridad no son tenidas en cuenta por los novatos, por su propia falta de experiencia, ni en los veteranos por exceso de confianza.

Para que un día de disfrute y placentero no se torne en tragedia es muy importante no sobrepasar las capacidades propias de la embarcación en cuanto al número de pasajeros y límites legales de navegación. También se deber ser escrupuloso en cuanto a material individual y colectivo de salvamento especificado para cada tipo de embarcación (chalecos salvavidas para todos los ocupantes, etc.). Otro apartado muy importante sin duda a tener en cuenta son las comunicaciones, por pequeña que sea la embarcación, no confiando en exceso en la telefonía móvil que a cierta distancia de la costa o zona de acantilados no enlaza con las antenas repetidoras, al margen de capacidades de carga, etc.. Toda embarcación, aunque no lo exija la norma, debe ir provista de una emisora de banda VHF marina (Canal 16), que le permitirá comunicarse con la autoridad marítima o con cualquier otra embarcación de la zona en caso de peligro.

La navegación tiene un punto agravado en cuanto a la seguridad que no se tiene tierra adentro. Una avería de motor o cualquier otra incidencia en un coche no tiene mayor repercusión, más allá de llamar a la grúa para llevarlo al taller, sin embargo en el mar una avería de este tipo te puede costar la vida, no digamos una vía de agua, independientemente de la distancia a costa.

El exceso de confianza siempre ha sido aliado de la tragedia en el mar,  por lo que la seguridad debe ser requisito y prioridad número uno. Los profesionales de la mar lo saben, al margen de celebraciones, procesiones y devociones. Celebrar la procesión marítima velando por la seguridad de todos los participantes puede y debe ser compatible. Es responsabilidad de los patrones de las embarcaciones y por supuesto de las Autoridades.

 

Vaya por delante mi condena más absoluta para cualquier tipo de violencia, especialmente si va dirigida contra los sacrificados miembros de las fuerzas de seguridad del estado. Que caiga por tanto todo el peso de la ley sobre los autores del delito, con el rigor que para este tipo de hechos está previsto en el ordenamiento penal.

Ahora bien, hay multitud de matices en la agresión a los guardias civiles de Alsasua (Navarra) el 15 de octubre de 2016, que no justifican la catalogación de atentado terrorista. Sin embargo los medios afines o en sintonía con el Gobierno de la nación y todo su partido se han volcado en una desenfrenada campaña de la exageración, que no se ajusta a la realidad de lo sucedido y que a continuación paso a enumerar:

1.- Los Guardias Civiles (y los que no lo son) en cualquier lugar de España, especialmente si van acompañados de sus parejas, lo normal es elegir con cierto criterio los lugares de ocio, sobre todo a altas horas de la madrugada en las que el alcohol circula por las venas de los paisanos en cantidades poco recomendables para la socialización. Su misma profesión debería ser alentadora de esa recomendable prudencia que a los agentes del orden se les supone.

2.- Ese día los Agentes eligen para tu esparcimiento y ocio el pueblo en el que trabajan, en el que les conoce todo el mundo y en el que su profesión causa un rechazo histórico, justificado o no, lo que indica quizás una actitud que podría tildarse de poco prudente.

3.- Si además ejercen como mandos (uno Teniente y el otro Sargento) con responsabilidades y obligación de dar ejemplo de prudencia y sensatez no parece tampoco una actitud a imitar el salir de copas hasta altas horas de la madrugada en un pueblo con conocidas y evidentes antipatías hacia la Guardia Civil, pudiendo haber elegido otro lugar tranquilo en el que pasarían completamente desapercibidos.

4.- A pesar de lo anterior y una vez producida la agresión contra los agentes (recordemos que eran las 05,00h de la mañana), parece lógica la denuncia por los hechos con el deseo de que  caiga el peso de la ley sobre los culpables de tales hechos pero:

         -Una agresión en un bar a altas horas de la madrugada, entendiendo que fue un hecho casual la coincidencia en ese bar y a esa hora de los guardias y sus agresores con una más que probable ingesta de alcohol por parte de los participantes, sobre unos guardia civiles de paisano y en su tiempo de ocio, puede entenderse como UN ATENTADO?

         -Será una agresión tumultuosa, con superioridad numérica y con todos los agravantes que se estime concurrentes en el hecho, que en función de las lesiones producidas y demás circunstancias incluso podrían catalogarse de delito, pero un atentado terrorista parece que queda algo lejos de este hecho delictivo.

         -Sobre la desproporcionada petición de penas por parte del Ministerio  Fiscal por los hechos cometidos me parece sencillamente una barbaridad. Pero ya nos están acostumbrando algunos fiscales en los últimos tiempos a desafortunadas actuaciones y “derrapes legales”…

5.- En un país en el que hemos sufrido durante decenios la lacra del terrorismo y sus atentados, con resultados terribles de muertes, heridos graves y secuestros deberíamos tener muy claro lo que es un atentado terrorista y no agravar, por oportunismo político, unos hechos de por si deleznables y condenables, pero en ningún caso  catalogarlos de TERRORISMO.

SEAMOS SERIOS, si estos mismos hechos hubiesen ocurrido en cualquier otro lugar de España no habría tenido esta consideración ni hubiesen llenado portadas en los medios de comunicación durante meses. Agresiones similares suceden esporádicamente en todo el territorio nacional, incluso vistiendo uniforme y en acto de servicio, pero nunca se han revestido de esta figura delictiva ni enviado a la Audiencia Nacional para su procesamiento. La propia Audiencia de Navarra rechazó que estos hechos pudiesen ser considerados delito de atentado.

No obstante, aunque la prudencia no pareció ser el fuerte de estos agentes, ahora víctimas, fueron brutalmente agredidos por un número muy superior de personas por el simple hecho de ser guardias civiles. Ahora los agresores deben ser juzgados con severidad, cumplir sus penas y resarcir a las víctimas por las lesiones sufridas. Lo demás son ganas de enturbiar un proceso de paz lárgamente demandado.

Siento absoluto desprecio por los dictadores de medio pelo que se creen con todo el derecho de insultar, menospreciar y agredir a un agente de las fuerzas de seguridad y pretender que le salga gratis, pero siento el mismo desprecio por los que desde la política utilizan un hecho grave de agresión para tapar sus vergüenzas y desviar el foco de la corrupción que campa a sus anchas por este país.

Si este gobierno realmente estuviese preocupado por los guardias civiles estaría más atento a sus peticiones laborales, que son muchas, como la dotación individual de chalecos antibala, la equiparación salarial con el Cuerpo Nacional de Policía y la democratización de sus estructuras y reglamentos, en lugar de cargar las tintas sobre un hecho que de haber ocurrido en Canarias ni siquiera habría salido en los medios.

Por otra parte tampoco conviene desvirtuar la gravedad del DELITO DE TERRORISMO, para que las miles de víctimas que si han sufrido esta lacra  no se sientan ninguneadas ante un hecho que para nada tiene que ver con la crueldad del terrorismo. Considero que esta actuación de la Fiscalía, ratificada por una Juez es una falta de respeto para los cientos de guardias civiles y sus familias que, en el desempeño de su servicio o fuera de él han sido brutalmente asesinados y lesionados por la cerrazón de los violentos. Convendría marcar diferencias para que las viudas y huérfanos que ha dejado por el camino la lacra del terrorismo no sientan que su sufrimiento ha sido en vano, para convertirse ahora en herramienta política a voluntad del gobierno de turno, que aprovecha cualquier tema para despejar balones y focos mediáticos de los casos de corrupción que se van desgranando cada día en los tribunales y fuera de ellos.

No parece lógico ni natural que, ahora que ETA ya no mata y ha entregado las armas -apostando definitivamente por las vías pacíficas- se “carguen las tintas” sobre unos violentos que habiendo cometido un delito grave no dejan de ser simples delincuentes. SEAMOS SERIOS.

Abierto en canal, por Paco Vega.

Abierto en canal o como una “jarea”. Una jarea es, para quien no lo sepa, una tradición marinera de “curar” el pescado de forma natural, especialmente salemas, viejas y samas. Se abre el pescado y se limpia para salarlo con agua de mar de la manera correspondiente y luego ponerlo a secar al sol. Es una tradición marinera ampliamente extendida en Canarias, especialmente en Fuerteventura.

Pues bien, abierto en canal (o como una jarea) es como me siento cuando escribo y hablo de lo que pienso y siento. Abierto en canal estoy cuando “vomito” mi verdad sobre lo que acontece y me preocupa de mi tierra canaria. Eso no significa que exponga mi vida públicamente en su totalidad, pero si lo que pienso del tema que considero de interés en cada momento.

No suelo hablar de mi mismo porque creo sinceramente que soy un tipo poco interesante. Eso no significa que no me valore, pero considero que hay muchas más cosas de interés en mi entorno, especialmente en esta tierra canaria maltratada por siglos de abandono y de especulación. Creo que estamos muy necesitados de “intérpretes de la realidad canaria”, personas sin vinculación a otros intereses mezquinos. No es que yo me esté adjudicando esa cuota de tan alta responsabilidad,  para eso ya existen periodistas y otros autores de mente limpia y letra clara, pero si que es cierto que son una rara especie en peligro de extinción.

Hay mucha gente que escribe de los más variados temas, y muy buenos por cierto, pero escribir de temas de actualidad y políticos de forma independiente no tantos. Hay mucho miedo a granjearse la antipatía de “los que mandan” o ejercen algún tipo de poder público. Una cosa es opinar en la barra de un bar o en conversaciones improvisadas con los amigos,  de la corrupción de unos y de otros y de la necesidad de una más que necesaria limpieza y desinfección de lo público, y otra muy diferente hacerlo dejando constancia escrita… Ni siquiera los que han sido elegidos por las urnas para defender el “interés general” se pronuncian con la frescura y frecuencia debida. A veces, cada vez más, pienso que esta democracia es una gran mentira.

Siempre he sido persona discreta y poco amante de protagonismos públicos, pero por “accidente” me he visto casi sin querer, escribiendo sobre lo divino y lo humano; a veces con disciplina militar y otras muchas con intermitencia y desorden adolescente. Primero en mi modesto blog y posteriormente a través de varios diarios digitales que tienen la amabilidad y temeridad de publicar mis “derrapes mentales” (siempre desde el máximo respeto). También con el mismo respeto y desde hace unos meses, poniendo voz a mis artículos en una emisora histórica de radiodifusión canaria que me permite expresar libremente mi opinión.

Hoy no quería hablar de corrupción, y miren como está el patio... El estercolero nacional habría que llamarlo.

Tampoco quería hablar de la política canaria, en la que ya se vislumbra un pacto más que cantado entre iguales… Descorazonador pensar que el “cacique gomero” siga pintando tanto en la política Canaria, gracias a una podrida ley electoral.

Tampoco quería hablar de las muertes de mujeres a manos de sus parejas o ex-parejas… Cuánto queda por hacer hasta conseguir una especialización efectiva policial y judicial sobre el machismo asesino. Mientras tanto siguen falleciendo mujeres a manos de unos acomplejados que sólo son fuertes de puertas para adentro.

Tampoco quería hablarles de la costumbre generalizada de ocultar méritos, capacidades y sueños por miedo a la podrida envidia, que señala con odio y rencor todo lo que sea un beneficio o mérito ajeno o simplemente la felicidad de otros. Cuanta crueldad y maldad escondida, camuflada o disimulada sobre nuestras reales intenciones y pensamientos. Cuanta hipocresía.

Con eso y con más tenemos que bregar cada día. Es evidente que todo no se puede contar, pero a veces hay que abrirse como una jarea, aunque sólo sea para que el aire purificador haga su efecto sanador y conservador…

Indescriptible la repugnancia que produce la cara dura y arrogancia de unos señores que se lo han llevado calentito al tiempo que le engordaban la “caja negra” al partido, y que ahora se regodean por los platós o por el Congreso dando lecciones de dignidad. Gentes que deberían esconderse en el lugar más recóndito de la tierra su tuviesen un mínimo de vergüenza. Se sienten tan seguros, más allá de la pena que ya han cumplido, que sólo sueñan con disfrutar de la fortuna amasada, en cuanto escampe claro. Si tuviesen la más mínima duda de que su altanería puede agravar aún más su situación no andarían burlándose de todo y de todos. Si en este país la justicia fuese ciega en lugar de tuerta, no se presentarían con la sonrisa a medio dibujar con la que comparecen ante las cámaras.

Pareciera que no temen a nada ni nadie porque ya tienen lo suyo “bien amarrado”, por eso no temen enfrentarse a Comisiones de Investigación ni a periodistas, porque son maestros de la mentira. Es lo que han hecho durante toda su vida.

Se saben seguros bajo una montaña de secretos que implican A MUCHOS políticos de primera línea con mando en plaza...

Claro que después de lo sucedido con la Casa Real y con el “no me consta” de la Infanta, qué podíamos esperar.

Otros se han movido como pez en el agua por las cloacas malolientes de un estado putrefacto al que no sólo le huele los pies a franquismo. Condecorado y temido por todos ahora se convierte en un problema por la información delicada que acumula. Ahora se ha convertido en un problema que hay que eliminar… El perro viejo se lo huele y decide hacerse un seguro de vida dejando informaciones comprometidas a buen recaudo con contactos importantes y una aparición televisiva que deje en evidencia que si le pasa algo todo saldrá a la luz, con pelos y señales.

Ya produce repugnancia y cansancio hablar de esto porque es la desvergüenza nacional. A este país hay que darle la vuelta como a un calcetín o no veremos nunca la luz. Demasiada desvergüenza, demasiada impunidad para los de siempre.

Sin embargo a muchos lo que realmente les molesta es que se hable de ello, que se señale a “los suyos”.

Gran país, grandes patriotas.

España, una grande y … podrida.

Llevo mucho tiempo queriendo hablar de LA EDUCACIÓN (con mayúsculas), pero no de las leyes, que por cierto llevamos siete en estos cuarenta años de democracia, sino de lo que debería ser la esencia de la Educación pública.

Sé que probablemente no soy la persona más apropiada para hablar de educación y quizás deberían pronunciarse los que saben de la cosa, es decir, los profesores. Pero bueno, como a mi me gusta hablar de todo lo que considero importante no puedo dejar atrás un tema que a mi me parece fundamental.

La polémica viene dada por la monolítica opinión de la derecha de este país en repetir machaconamente lo de responsabilidad, mérito y capacidad en cuanto se nombra la educación pública. Y claro, yo me quedo pensando si esa debe ser la única vara de medir.

La conclusión es que no, que está muy bien la cultura del esfuerzo y el mérito pero, ¿sabemos de qué edades estamos hablando…? Cuando nos referimos a un periodo extenso en la vida de nuestros niños y jóvenes, que va desde la más tierna infancia hasta la juventud, pasando por la controvertida adolescencia, hay que masticarlo despacito para no atragantarnos con el bocado, especialmente si tenemos en cuenta esta etapa tan crítica y decisiva en la vida de los chicos. Yo prefiero hablar de IGUALDAD DE OPORTUNIDADES, pero teniendo claro que la igualdad de oportunidades no significa tabla rasa para todos. La educación pública bien entendida significa eso, que se dan las mismas oportunidades, tanto al más avispado como al más “despistado” de la clase. O acaso nadie ha conocido a chicos que siendo mediocres durante su educación primaria o secundaria acaban estudiando carrera o siendo profesionales de prestigio. O al contrario, chicos que prometían mucho y con notas muy brillantes que al llegar a la “edad crítica” se malograban amargamente.

Pues eso, que hablar de sacrificio sin conocer los dramas humanos que hay en cada casa es hablar por hablar. Dictar sentencia sobre el esfuerzo, ignorando el volcán de contradicciones, inseguridades y complejos que fluye en una cabeza adolescente es muy atrevido. Que los planes de estudio, itinerarios y los ciclos académicos deben realizarse pensando en los chicos inseguros, otras veces prepotentes e ignorantes, y la mayor parte del tiempo desnortados sobre el mundo que les espera y sus potencialidades. Por eso es tan importante que existan segundas y terceras oportunidades, para que siempre haya un vagón al que subirse a última hora, una alternativa posible que sea balsa salvavidas de los errores adolescentes y de conflictos económicos y familiares de todo tipo. No podemos pasar por alto que, un chico con problemas en casa puede estar dedicando mucho más esfuerzo que otro que aprueba y sin embargo fracasar en el intento. ¿Acaso hace falta explicar esto? Familias rotas, con problemas de alcoholismo y drogas o con graves problemas económicos.

Seguro que muchos de los adultos que ahora se muestran tan estrictos y cuadriculados con los chicos, fueron en su adolescencia y juventud rescatados de última hora. Pero claro, “el gallo no se acuerda de cuando fue pollo” y así nos va. Claro que de esto nada saben los que han tenido una vida regalada y llena de oportunidades, de donde vienen los políticos que ahora hablan de  esfuerzo y sacrificio. Esfuerzo si -dirán ellos- pero en los demás, en los que no se pueden permitir un error porque descalabran academicamente. Eso, y que todas las barreras son para la educación pública… No podemos olvidar que las clases pudientes tienen segundas, terceras y cuartas oportunidades. Estos tienen clases particulares, de refuerzo y contra-refuerzo, profesores de apoyo y academias con las que las clases trabajadoras no pueden ni soñar por falta de recursos.

Y hablando de barreras podemos visualizar unas cuantas en la última reforma educativa de este gobierno. Por lo pronto miles de estudiantes han tenido que tirar la toalla en su intento de aspirar a la educación superior por la carestía de las matrículas, las más caras de Europa. La duración de las carreras se ha recortado (dicen que es exigencia europea) y aumentado los másters. Con lo que antes un licenciado era un licenciado, con todas las de la ley, pero ahora se obtiene un grado, para luego completar la formación con diversos másters de especialización, sin los que no eres nadie en el cada vez más menguado y  exigente mundo laboral, en el que también hay que competir en “desigualdad de oportunidades”. Pues precisamente esos másters no son nada baratos y se convierten en otra barrera más para las clases trabajadoras que no pueden acceder a ellos. Antes eran optativos y ahora son prácticamente obligatorios. La educación también se ha convertido en UN NEGOCIO, cada vez más pujante.

Resumiendo les diré que, en este país en vez de apostar por la formación y preparación de las nuevas generaciones, dando todo tipo de facilidades, se dedican a torpedear con leyes ideologizantes y prejuiciosas para que a los puestos destacados en la empresa y la administración sólo lleguen los hijos de papá y alguna excepción. Eso si, convenientemente formados en colegios subvencionados por el estado, que por otra parte recorta sin miramiento la enseñanza pública.

Por eso y no por otra cosa yo grito en favor de la enseñanza pública, grito en favor de la igualdad de oportunidades, para que los iguales sean menos desiguales.

Tranquilos, hoy no voy a hablar de la Moción de Censura (o si…), porque considero que esta semana ya hemos tenido bastante y ya habrán editoriales, artículos y tertulias suficientes que exponen extensamente de lo que a cada uno le conviene referido este tema, al margen de la verdad… Y digo esto porque es evidente que en estas batallas la primera víctima es la verdad, al igual que ocurre en las guerras. Pero si quiero dar algunos consejos desde mi humilde posición de “aprendiz de casi todo” en base a mi experiencia de muchos años de seguimiento del acontecer político de este país.

Considero que, a la vista de la cascada de casos de corrupción y la inacción de un gobierno que no sólo “mira para otro lado”, sino que dificulta o entorpece las investigaciones de los sospechosos de corrupción dentro de su propio partido, sin contar recortes sociales, laborales y libertades públicas contra las clases más desfavorecidas de este país, la MOCIÓN DE CENSURA ESTABA MÁS QUE JUSTIFICADA, al margen del resultado. El papel de los dos diputados de los partidos nacionalistas canarios, que podría haber sido digno, ha terminado siendo vergonzoso, especialmente el de Ana Oramas, que se mostró con una agresividad desmedida e innecesaria contra Pablo Iglesias. Parece ser que a la Sra. Oramas y Coalición Canaria le molesta más la moción de censura de Unidos Podemos contra el PP que la propia corrupción del PP. Aunque bien pensado, probablemente tenga mucho que ver la urgencia de Coalición Canaria en pactar gobierno canario con el PP en las próximas fechas. En todo caso llama la atención la beligerancia de la diputada canaria contra un partido que no gobierna y que por lo tanto ningún daño ha podido hacerle, al contrario que el PP, que primero con las prospecciones y luego con los presupuestos no ha dejado de menospreciar a los canarios mientras tuvo mayoría en el Congreso.

Por ese motivo es tan importante que las personas que se asoman la primera vez a la política, o que simplemente no entienden lo que pasa en este convulso y contradictorio mundo político, respeten algunas pautas para no perderse en este laberinto de intereses cruzados. Es fundamental para ello que vayan formando su propia opinión y no la opinión de los demás. Esto que parece una evidencia, no es tan fácil de discernir ni se adquiere en dos días. Los tertulianos televisivos y radiofónicos, o la prensa escrita, no son inocentes ni están en posesión de la verdad absoluta, obedeciendo en muchos casos a líneas editoriales, empresariales o políticas que tienen sus propios intereses y que influyen lógicamente en la opinión de los espectadores. Tampoco son inocentes los informativos radiofónicos o televisivos, que unas veces manipulando y otras ocultando la información, contribuyen a levantar cortinas de humo o a teledirigir la opinión pública sobre lo que en cada ocasión manda el interés empresarial y político (en el caso de la privada), o del Gobierno de turno (en el caso de la pública). Por eso es tan importante intentar, en la medida de lo posible, acudir a la fuente de la información. Es decir, escuchar las palabras exactas o el texto concreto del político de turno o del debate en cuestión y tener así una opinión exacta del contenido, el tono y la intención de la idea, ley o proyecto, y luego contrastar con otras opiniones. Lo contrario es  dejarse llevar por los opinadores de los diferentes medios, algo peligroso para la salud de la objetividad. No quiere decir esto que los periodistas mientan, pero entre las interpretaciones, inclinaciones y omisiones, gran parte de la verdad y la razón suele quedarse por el camino, y no es bueno quedarse sólo con la opinión de otros. Yo mismo tengo mis inclinaciones como quedó evidenciado al comienzo del presente, sin que por ello deje de intentar acercarme lo más posible a la deseable objetividad.

Fíjense si es importante la opinión y los medios en la difusión u ocultación de los mensajes, que en Canarias, con los más altos índices de paro y precariedad laboral, con las lista de espera más larga en la sanidad, los índices más bajos en cuanto a resultados educativos, la cesta de la compra más cara y la dependencia del exterior que roza el 95%, dentro de unos días se fraguará un gobierno compuesto por los mismos actores que nos han traído hasta aquí, CC y PP. Claro que toda la culpa no la van a tener los medios… La miopía de los ciudadanos que sólo tenemos ojos para el fútbol también tiene mucho que ver.

Este texto tenía que haberlo escrito hace un par de años, pero nunca encontraba el momento oportuno al tratarse de un tema familiar. Pero lo cierto es que el hecho de que una persona siga hoy con vida es gracias a la profesionalidad de un médico que supo ver en unos síntomas, aparentemente menores, una lesión grave y actuar en consecuencia.

Lo he contado muchas veces en círculos de amigos y familiares o cuando ha salido a relucir el tema sanitario en múltiples conversaciones, pero he pensado que la historia bien merece un reconocimiento público, porque si en lo que se refiere a quejas y errores estamos raudos para hacer pública la denuncia, también deberíamos hacer lo propio cuando un profesional hace  bien su trabajo. En este caso muy bien, especialmente cuando se salva la vida de una persona.

Hace unos meses escribí un artículo titulado “salud divino tesoro”, en el que venía a criticar las carencias del Servicio Canario de Salud, entre otras cosas. Sin embargo hoy quiero romper una lanza por los profesionales de la sanidad canaria. Y es que lo mismo que el mal profesional se convierte en un  obstáculo, cuando tenemos mermada nuestra salud, acabamos viendo como  un “ángel” al buen profesional sanitario. Porque no hay nada como tener buena salud, lo que desgraciadamente sólo valoramos cuando la perdemos.

Y como es de bien nacidos ser agradecidos, quiero aquí y ahora valorar la profesionalidad y la calidad humana de un médico que hace unos dos años LE SALVÓ LA VIDA A UN PACIENTE en el Centro de Salud de Santa María de Guía. Este hombre con 86 años que contaba entonces (ahora puede disfrutar de sus 88 primaveras), acudió al Centro de Salud por un simple dolor de cabeza. Sin embargo su médico, en vez de mandarle a su casa con una aspirina o algún otro analgésico -que hubiese sido lo normal- le pidió más detalles del referido dolor. El médico, buen conocedor de sus pacientes, sabía que este no es de los que van al centro de salud por un simple dolor de cabeza. El paciente le explicó entonces que, las molestias le venían sucediendo desde hacía varios días y que tenía la sensación de “llevar algo suelto en la cabeza”. Supongo que sería este síntoma el que alertó al médico que entonces le preguntó si se había dado algún golpe o sufrido alguna caída reciente, a lo que el paciente respondió que si, que sufrió una caída tonta en su casa y se golpeó la cabeza, pero no le dio importancia porque apenas le dolió y ni siquiera le salió un moratón.

El médico con el historial del paciente a la vista comprobó que éste estaba tomando el famoso Sintrom (un anticoagulante sanguíneo), por lo que muy acertadamente le envió de forma inmediata al Servicio de Urgencias del Hospital Dr. Negrín, ante la sospecha de estar en presencia de un derrame cerebral. En el citado centro hospitalario confirmaron sus sospechas -después de las pruebas pertinentes- ordenando su intervención quirúrgica con carácter urgente.

Gracias a la profesionalidad y diligencia de este médico hoy en día podemos seguir disfrutando de la compañía y de los sabios consejos de esta persona.

El paciente en cuestión es MI PADRE.

El excelente profesional médico es el Dr. D. FRANCISCO VICENTE SARMIENTO DE LA FE del Centro de Salud de Santa María de Guía, que junto a otros grandes profesionales realizan una labor callada pero fundamental y “vital” en este y en todos los centros de salud repartidos por la geografía canaria.

Gracias al Doctor por su diligencia y profesionalidad. Gracias también al cuadro de médicos, enfermeras y auxiliares del Dr. Negrín que le operaron y trataron estupendamente para que a día de hoy continúe entre nosotros.

Los profesionales de la sanidad siguen siendo de lo más valioso de nuestra sociedad, a pesar de los pesares… Cuidemos y mimemos a nuestra sanidad canaria. NOS VA LA VIDA EN ELLO.

Esta semana quería hablar de Canarias, del día de Canarias y de la canariedad, en la que muchos creen que con ponerse el cachorro y “disfrazarse” de canario una vez al año ya cumplen con la defensa de esta tierra… Pero no, en esta ocasión aprovecharé estas líneas y esta pequeña ventana al mundo para GRITAR por algo que me parece mucho más grave como es la muerte de tres mujeres.

En estos días han sido tres las fallecidas a manos de sus parejas, dos en Madrid y una en Murcia, pero podrían haber sido en Canarias o en cualquier otra parte. Y ya son 27 las mujeres muertas en España por sus parejas en lo que va de año. Me desasosiega tremendamente este tema por lo incomprendido del drama que hay detrás de estos casos, no sólo por las muertes -que también- sino por las miles de mujeres que a diario y anóninamente sufren en silencio la tortura del maltrato machista.

No sirven de nada los minutos de silencio. No sirven de nada las tertulias improvisadas en las que, con mucha frecuencia se toca el tema con  demasiada superficialidad. El problema para miles de mujeres seguirá ahí a los pocos días, cuando se apague el eco de la noticia y del espanto por la muerte de estas nuevas víctimas.

Me indigna profundamente cuando se equipara la violencia y el maltrato a las mujeres con determinados casos aislados de violencia sobre los hombres. Equiparar estos casos, condenables en todo caso, con las miles de mujeres que sufren esta lacra a diario, tiene un tufo MACHISTA que tira de espaldas, porque es innegable que vivimos en una sociedad machista en la que casi siempre la mujer lleva las de perder, excepciones aparte.

No me cansaré de decir que, aunque los moratones y la sangre son muy aparatosos y llamativos, el maltrato -en todos los casos-, empieza siempre mucho tiempo atrás. Se trata del maltrato psicológico, invisible, sin marcas físicas, pero con unas profundas heridas psicológicas que tardan mucho en cicatrizar y que son las culpables de que en la mayor parte de los casos, cuando llega el maltrato físico no haya denuncia de la víctima. “EL PERDÓN” tiene también mucho que ver con ese maltrato psicológico que se va fraguando durante años y que incapacita a la víctima para ver con objetividad lo que está pasando  y tomar así sus propias decisiones.

La familia, amigas y conocidos tampoco entienden el comportamiento -a veces errático- de la víctima, que regresa una y otra vez con su maltratador, a pesar de las advertencias de todos. Pero es eso, la víctima de maltrato psicológico (y muchas veces físico) no es autónoma ni consciente para tomar decisiones, está condicionada siempre por la maraña que el maltratador ha ido tejiendo en su cabeza a lo largo del tiempo y de la que es muy difícil zafarse sin ayuda.

El maltrato psicológico puede existir sin maltrato físico, pero no es posible un maltrato físico sin un maltrato psicológico previo que desbarata su autoestima, salvo casos excepcionales. 

El maltrato psicológico no empieza de la noche a la mañana, como tampoco lo hace el físico. Suele iniciarse con sutiles exigencias e imposiciones, con leves muestras de control -muchas veces camufladas con el manto de los celos-, con pequeñas muestras y exigencias autoritarias que debe encender las alarmas de la víctima y su entorno. Pequeñas y sutiles acciones de control que van incrementándose sin que la víctima se percate, puesto que suelen intercalarse con demostraciones de amor incondicional. Para la víctima el maltratador no  no es un delincuente y un homicida potencial, es el amor de su vida, su proyecto vital y en ocasiones el padre de sus hijos, con lo que esto significa. Se hace por lo tanto muy difícil para la víctima detectar nada sospechoso en una vorágine de sentimientos y acontecimientos entrelazados y contradictorios.

Desgraciadamente hay muchas víctimas a las que no les da tiempo de denunciar porque los acontecimientos se precipitan de forma inesperada y todo “explota” con el daño físico de la víctima cuando ya es irremediable. Pero cuando es posible detectarlo, bien por ella o por la familia o amigos, hay que tomar medidas urgentes de separación física del maltratador.

En todo el proceso de DETECCIÓN y PROTECCIÓN a la víctima hay dos fases fundamentales: La primera es previa a la denuncia, que compete a la propia víctima, su entorno familiar y de amistades (muy importante), en la que es fundamental no desfallecer ante un posible comportamiento contradictorio de la víctima (complicado pero fundamental). Y una segunda que es posterior a la denuncia, en la que debe seguir contando con todo el apoyo anterior y además, el de las Autoridades y personal de los Servicios Sociales especializados y competentes en la materia. En esta segunda parte es fundamental la sensibilidad y especialización del personal interviniente en toda la cadena de custodia y responsabilidad del caso (policía, abogados, funcionarios y jueces), además de los propios servicios sociales, estando atentos a las más que probables renuncias e inseguridades de la víctima.

El tema es tan complejo y tan grave que en ocasiones sucede que, a pesar de la denuncia de la víctima, ésta acaba falleciendo a manos de su pareja, bien por fallos en cadena funcionarial interviniente o por exceso de confianza y relajación en las medidas policiales o judiciales, falta de medios, personal, etc.

La dificultad en la detección, así como la poca convicción de la propia víctima  y su entorno en este tipo de delitos hacen que su complejidad y tratamiento sea extrema. No olvidar nunca la peculiaridad de este delito en el que el delincuente es SU PAREJA SENTIMENTAL.

Tres eran tres y seguimos sumando muertes, seguimos sumando VIOLENCIA MACHISTA.

Días pasados hablaba con un amigo de la manipulación periodística, y más concretamente de algún periodista radiofónico con el que en el pasado  compartimos visión de la realidad social y política de Canarias, pero que a día de hoy dilapida su prestigio profesionalidad en una deriva marrullera en favor de determinados grupos de interés

Es agotador y frustrante leer a determinada prensa, escuchar algunos programas de radio, ver programas e informativos de televisión que algún día fueron referente informativo de muchos, tomar la denigrante deriva del descrédito por la vía de “don dinero”. Este tipo de periodismo, si se le puede llamar así, se le ha venido a definir despectivamente como “PERIODISMO PANTUFLO”.

Dicen que la primera víctima de todas las guerras es la verdad, y este país hace tiempo que se declaró la guerra a la verdad, habida cuenta del número de mercenarios a sueldo que trabajan para determinados medios, en los que más allá de ideales políticos mienten más que hablan, siempre que les paguen bien claro.

Todos hemos visto en renombradas tertulias o desde sus columnas de opinión lanzar las más variadas de las falsedades con tal de “agradar” a su público o a su pagador. Es lamentable observar la pléyade de periodistas que son capaces de cualquier cosa y en los que la profesionalidad y deontología hace tiempo desaparecieron, si es que alguna vez la tuvieron.  Es tan grave este asunto que se le podría equiparar a la corrupción policial o judicial. Algunos se sienten tan respaldados enconómicamente en su errática trayectoria que incluso desprecian que les lleven a los tribunales una y otra vez por tales motivos.

Es lamentable escuchar en todos los medios a tertulianos con pátina de “entendidos” vomitar despropósitos en contra de unos y a favor de otros sin el más mínimo rigor ni argumento. Por lo mismo que comprenden y justifican en unos, condenan al paredón de la crítica a otros, simplemente por si son azules o morados, naranjas o rojos… Hay un programa de este estilo, en una emisora de ámbito nacional, en horario de tarde, que en su programación canaria mantiene en emisión una tertulia que debería ser ejemplo perfecto de en la facultad de periodismo de “cómo no deben hacerse las cosas”, con un moderador que ironiza permanentemente sobre casi todos los temas y personas que tocan cada día, especialmente los que no son de su cuerda política. La profesionalidad y la seriedad periodística brilla por su ausencia, en la que los invitados (casi siempre los mismos) intentan agradar al moderador y director del programa en sus pésimos chascarrillos, rectificando su criterio sobre lo hablado si no es de la opinión del moderador. Seguramente los oyentes habituales de radio ya sabrán de quien hablo. Tristísimo.

Comprobar alarmantes coincidencias, afirmaciones y puntos de vista entre determinados medios de comunicación y algunos partidos políticos clama al cielo, no porque eso sea malo en si, sino porque lo suelen estar basadas en falsedades.

En este país al que se pone precio a todo, si mala es la corrupción política y empresarial, peor es la informativa. Lo que se ha venido en llamar cuarto poder, es también retorcido y prostituido en beneficio de intereses espurios,  en interés de los de siempre.

También hemos visto proliferar recientemente como setas a determinado tipo de “periodistas” que cámara y micro en mano se dedican a importunar y faltar al respeto a determinados personajes públicos con la única intención de provocar una reacción violenta y así tener una noticia donde no la había. Probablemente este tipo de periodistas hace unos años estaría haciendo crónica del corazón, pero parece ser que han encontrado en la política-ficción un filón por explotar.

En esta selva de despropósitos y retorcidos intereses es un autentico lujo  poder disfrutar del placer de leer y escuchar a los periodistas de referencia que, más allá de intereses políticos o empresariales, son capaces de permanecer fieles a la esencia de una  honorable profesión que muchos mancillan con sus mentiras y su descrédito. Da gusto escuchar opiniones independientes, docentes, que marcan la diferencia y que generan el respeto de todos, incluso de los que piensan diferente. Por supuesto nadie está en posesión de la verdad absoluta ni yo soy quien reparte patentes de profesionalidad, pero todos sabemos cuando alguien habla con criterio profesional y cuando no.

En esta ocasión no será la política la que ocupe mi tiempo y estas palabras de reflexión que cada semana llevo hasta ustedes. Hoy voy a ocuparme de un tema que a todos, de una u otra forma, en primera persona o por allegados, acaba golpeándonos en la cara de la realidad. 

Conflictos de pareja, por Paco Vega.

Sigo escuchando expresiones críticas, incluso en personas relativamente jóvenes, dirigidas a quienes deciden poner fin a una relación sentimental. Poco aguante, paciencia y cierta ligereza en la toma de decisiones, suelen ser algunos de los comentarios que se escuchan de los que no han tenido que pasar por el traumático momento de la separación.

Todos hemos valorado alguna vez, en época de tormenta sentimental, la   hipotética decisión de un divorcio o ruptura de pareja. Todos en algún momento hemos reflexionado sobre cómo sería nuestra vida sin nuestra actual pareja. Nadie se escandaliza por ello, las separaciones están a la orden del día y ya es habitual conocer a personas que han tenido que superar varias rupturas sentimentales.

Existe también la visión machista de estos acontecimientos, reprobando conductas y comportamientos en la mujer que en el hombre son perfectamente tolerados y comprendidos, incluso por las propias mujeres. Es más tolerado que sea el hombre el que deje a la mujer, a que sea ésta la que tire la toalla en la relación. Es asombroso que esto suceda en el siglo XXI, pero sucede.

Hacer un análisis exhaustivo de los motivos que pueden conducir a la separación o divorcio de una pareja no es el motivo de esta modesta reflexión, un tema que daría para para varios libros especializados. Sin embargo pocas veces se habla de las parejas que teniendo razones sobradas para “romper” ese nexo de unión -ya sea religioso, civil o de hecho- continúan teóricamente unidos por muchos años.

Hay parejas que el único vínculo que les une es el techo que les cobija y a veces unos hijos en común, pero que en ocasiones ni se hablan. Hay parejas que llevan vidas paralelas, con amante incluido, en ocasiones consentido y otras ignorado. Hay parejas que se odian (literalmente), pero que unas veces por el dinero y otras por los hijos permanecen “unidos” por muchos años (al menos sobre el papel).

Los hijos son precisamente un obstáculo -a veces insalvable- en la toma de decisiones, cuando son pequeños por razones evidentes de distanciamiento de quien se queda sin la guarda y custodia, y cuando son mayores por no darles un disgusto o por presiones de los propios hijos que no admiten en sus padres lo que asumen con naturalidad para si mismos. Finalmente los hijos crecen, hacen sus vidas -en ocasiones salpicadas de sus propias rupturas sentimentales- mientras los padres languidecen de pena y depresión entre amagos de reconciliación y reproches continuos.

Entonces, ¿qué situación parece menos hipócrita?, la de las parejas que sin soportarse siguen unidos por los motivos antes citados, o los que “civilizadamente” deciden poner fin a la relación. Se entrecomilla intencionadamente la expresión “civilizadamente” porque lamentablemente pocas veces es así. En todo caso, mi respeto a unos y a otros por parte de los que vemos desde fuera y a veces desde dentro situaciones dantescas e injustas…, de permanencia o de ruptura.

Hay personas que llevando una relación aparentemente idílica no terminan de cuajar por frialdad y desinterés de su sus parejas, lo que con el paso de los años acaba apagando las escuálidas  llamas del amor.  La relación en estos casos termina por convertirse en un monótono discurrir del tiempo, sin más expectativa que ver pasar las hojas del calendario. Otras sin embargo, teniendo motivos sobrados para la separación, siguen juntos por los hijos, por el dinero o por el qué dirán. Si, aún hay gente que se preocupa del “qué dirán”...

En las relaciones de pareja no hay regla fija porque somos humanos y estamos expuestos a los vaivenes de la vida y de los sentimientos, que influyen sobremanera en nuestro estado de ánimo. Sobra decir que cada persona es un mundo y cada pareja un universo de contradicciones.

Luego viene la terrible ruptura. Seguramente habrá personas frías que lo lleven casi con normalidad, pero no es lo habitual. Las separaciones, aún siendo de mutuo acuerdo, son siempre dolorosas. Sin la premisa anterior acaba siendo aún más traumática. “La travesía del desierto” hay que pasarla. Si existe buena voluntad, a pesar del dolor, puede sobrellevarse mejor por ambas partes, pero cuando el odio y el rencor hacen su aparición, la ruptura se convierte en una tormentosa odisea con tremendas secuelas psicológicas. En ocasiones hasta los hijos son vilmente utilizados por los progenitores sin escrúpulos, sin pensar que están dañando lo más sagrado de la pareja, LOS HIJOS. A pesar de todo, siempre debemos intentar reconducir la situación por la vía de la civilizada y del diálogo. Por nuestra propia salud mental.

Nadie rompe una relación de años, muchas veces con hijos en común sin razones poderosas de fondo. El peaje que hay que pagar es demasiado alto, aún en la mejor de las situaciones.

En todo caso, vaya desde aquí mi admiración para las parejas que, pese a múltiples vicisitudes, consiguen llevar a buen puerto una relación cargada de respeto, amistad y comprensión. Para el resto sólo desearles suerte en la búsqueda de LA FELICIDAD, en pareja o en solitario.

El hacerse preguntas, aunque no se tenga todas las respuestas, ayuda a reflexionar sobre cómo se están haciendo las cosas en Canarias. Hoy también me hago preguntas al hilo de mi último artículo “Prostituyendo el empleo”, en el que hablaba de la cada vez más precaria situación laboral de los trabajadores. Las preguntas en esta ocasión pretenden unir dos mundos que deberían ir de la mano y que sin embargo parece que no avanzan en el mismo plano. Estoy hablando del TURISMO y el EMPLEO.

Vemos como cada año se baten records de llegada de turistas y sin embargo en esta tierra canaria seguimos sufriendo un paro galopante de los más altos del país. También observamos como año tras año se destinan partidas presupuestarias, tanto del Gobierno Canario como de los respectivos Cabildos, para la promoción turística. Y no es que yo critique estas partidas -excesos al margen-, entre las que se encuentran la asistencia y participación en eventos nacionales e internacionales de todo tipo pero… Y ahora vienen las preguntas:

¿Qué se le pide al sector beneficiado con estas promociones de dinero público?… No sé, estoy pensando (desde mi ignorancia) en algún tipo de esfuerzo o requisito en contrataciones de canarios en todos los puestos de trabajo de las empresas vinculadas a este sector… También se me ocurre algún otro tipo de  exigencias de cara al territorio en el que se asientan sus complejos del que obtienen sus multimillonarios beneficios. Estoy hablando naturalmente de requisitos de abastecimientos y servicios de la tierra…

Lo que quiero decir con este pequeño alegato es la triste realidad de que el Gobierno Canario y los Cabildos Insulares están promocionando con muchos millones de euros públicos a un sector de empresas radicadas en Canarias -no siempre canarias- con el pretexto de los puestos de trabajo que supuestamente crean, pero que en realidad acaban empleando a cientos de trabajadores extranjeros y peninsulares. Algunas de ellas se permiten incluso la desfachatez de despreciar a los trabajadores de la tierra en sus ofertas de empleo, quedando para los canarios los menos cualificados, peor remunerados y en muchos casos mega-explotados, teniendo muchas veces que emigrar a otras latitudes por falta de oportunidades.

El caso es que como las cifras son tan tozudas y negras  a mi no me cuadran. No me cuadra que un lugar como Canarias que recibió el año pasado a 15 millones de turistas, siga figurando con un índice de desempleo del 26,01 %, siete puntos más que la media nacional. No me cuadra que un territorio con una demanda de consumo de de 2,2 millones de habitantes y una población flotante de 15 millones de turistas se importe el 95% de los alimentos. Y lo mismo se podría decir de otros sectores, pero insisto, clama al cielo la incoherencia de las cifras.

Quizás habría que hacer un mayor esfuerzo legislativo, inspector y corrector para modificar el hecho de que una de las industrias más potentes del país no lleve aparejado el pleno empleo en el lugar en el que se genera un negocio multimillonario.

Alguien también podría decir que desde las trincheras todo se ve muy fácil, pero es que las cifras son las cifras, y a mi me sigue pareciendo que en esta tierra canaria está necesitada de mejores gestores. Que se siguen creando muchos “apostaderos” para estómagos agradecidos que vegetan durante cuatro años mientras queda una inmensa tarea por realizar.

Algo se está haciendo mal cuando en este “paraiso” hay tanto paro y precariedad laboral. Y no será que no se genera negocio...

QUE EL ÉXITO NOS SORPRENDA TRABAJANDO O MORIREMOS TODOS DE GLORIA…

Nos la van metiendo doblada y no nos enteramos (perdonen por el palabro), pero es que viendo algunos programas de televisión de seudo-tertulia periodística compruebo como nos cuelan cada día mensajes de adoctrinamiento sobre una realidad impuesta a los sufridos trabajadores, en base a la nefasta y destructora Reforma Laboral.

A nadie se le esconde ya que las últimas reformas laborales han sido letales para la dignidad de los trabajadores, y que no han hecho más que precarizar el ya de por si podrido mercado laboral, consiguiendo entre otras cosas, que aumente cada día el número de trabajadores pobres, es decir, personas que aún teniendo un trabajo remunerado no ganan lo suficiente para vivir dignamente... Como es un tema tan complejo y con tantas aristas sólo voy a referirme hoy al famoso “contrato en prácticas”, que estos días ha requerido la atención de los medios debido a un famoso concurso de la tele en el que se habló de las precarias condiciones de trabajo de algunos cocineros en prácticas.

Ya en el argumentario de algunos “hooligans” defensores de las medidas ultra capitalistas en vigor, pretenden asimilar el contrato en prácticas (ahora en vigor), con el de una figura del siglo pasado como es la del “aprendiz”. La pretérita figura del aprendiz estaba casi siempre vinculada a un menor de edad y sin estudios que se acercaba a un profesional  para ejercer de ayudante mientras aprendía de su mano la esencia de la profesión (casi siempre manual), la mayor parte de las veces sin sueldo o a expensas de alguna generosa y puntual propina del formador. Hoy en día los que acceden a contratos en practicas no tienen nada que ver con el formato anteriormente descrito, ya que los “beneficiarios” de estos contratos suelen ser titulados superiores o técnicos que después de cursar sus estudios, muchos de ellos con practicas incluidas, se aproximan al mundo laboral, en ocasiones incluso después de tener cierta trayectoria profesional en otras empresas con “contratos normalizados”, pero que al llegar a determinadas nichos de empleo se encuentran con este tipo de contratos en prácticas como única opción para acceder al puesto de trabajo (es aceptarlo o quedarse en el paro).

En el citado programa de televisión y las tertulias generadas al calor de la polémica, han destapado -probablemente sin querer- la triste realidad de muchos profesionales de la cocina que, después de realizados sus estudios, e incluso después de desarrollar otros trabajos, acceden a las cocinas de prestigiosos y reputados cocineros con la intención de ganarse la vida dignamente, al tiempo que se cultivan un buen currículum que les valga para su proyección profesional. Por supuesto ninguno de ellos espera cobrar lo que un profesional de primera línea, experto con muchos años detrás de los fogones, pero desde luego lo que no esperan es encontrarse con esta prostitución laboral encubierta que significan los CONTRATOS EN PRÁCTICAS o contratos basura, llegados de la mano de la nefasta reforma laboral de este Gobierno.

A nadie se le escapa que mientras una minoría accede a este entorno laboral de los prestigiosos cocineros, hay otro montón de profesionales que sin estas expectativas laborales y curriculares, también están sometidos a los mismos contratos, puesto que la Ley no discrimina entre quien va a trabajar con un contrato basura a un restaurante con varias estrellas michelín (sin duda una minoría), a quien va a trabajar al último restaurante o bar de pueblo, con el mismo contrato, pero con unas expectativas laborales muy inferiores. Es decir, se nos quiere vender la oportunidad de trabajar junto a un reputado profesional por cuatro duros, por lo que significa para el curriculum, sin pensar que la inmensa mayoría no puede acceder ni de lejos a esas proyecciones. Y hacer constar además que, estos mismos trabajadores no siempre tienen unos padres que les pueden mantener, en ocasiones ya son padres de familia con obligaciones que afrontar o proyectos futuros de pareja y emancipación, que por supuesto deben quedan postergados para mejor ocasión.

Estos contratos se extienden como plaga en el mercado laboral (no sólo en las cocinas) y está significando para muchos empresarios sin escrúpulos la oportunidad de tener dos o tres trabajadores por el precio de uno. Trabajadores muchas veces con las mismas exigencias y responsabilidades que los que ejercen sus funciones con “contratos normalizados”.

La galopante precarización laboral de la mano de estos contratos y otros de los denominados popularmente “CONTRATOS BASURA”, unido al alarmante nivel de paro y la falta de escrúpulos de muchos empresarios, que basan su nivel de competitividad única y exclusivamente en un abaratamiento de los costes laborales, nos conduce irremediablemente a una prostitución del trabajo que no hará más que calentar los ya de por sí enfurecidos ánimos de nuestra sociedad, que observa impotente como se nos está privando de lo más sagrado, EL DERECHO AL TRABAJO (Art. 35 de la Constitución Española).

Hasta ahora les ha funcionado muy bien a esta clase gobernante el pan y circo, es decir, tener a las grandes masas ocupadas y preocupadas las 24 horas del fútbol y de la caja tonta, con programas basura, cada vez más vulgares, y subidos de chismorreo barato, unido a la gran manipulación a través de los grandes medios de comunicación en los que, unas veces de forma descarada y otras más sutiles van adoctrinando a la población sobre lo que tienen que pensar y consecuentemente sobre lo que tienen que votar. Lo que tienen que adorar y lo que deben odiar. Así nos vamos encaminando casi sin darnos cuenta  y con “opiniones ajenas” a la adoración del látigo que nos fustiga.

Unidos Podemos presenta en estos días una moción de censura para sacar al Partido Popular de las instituciones del Estado. El artículo 113 de la Constitución regula el mecanismo y los requisitos necesarios para su tramitación y consecuencias.

Es llamativo que un Partido Popular en franca minoría en la Cámara Baja siga manejándose como si tuviese mayoría absoluta, es decir, ante los numerosos casos de corrupción que salen a diario en los medios de comunicación muestran una actitud impasible y hasta cómplice, en la seguridad de saberse respaldados por una mayoría parlamentaria fuera de sus filas.

En este caso son el PSOE y CIUDADANOS los que dan esa mayoría parlamentaria debido a su debilidad ante una amenaza continua de adelanto electoral por parte del PP. El PSOE porque está “hecho unos zorros” después de su “golpe de estado interno” que acabó con su  Secretario General Pedro Sánchez y que, para sorpresa de todos, sigue vacante siete meses después… A Ciudadanos también le coge con el paso cambiado porque, a pesar de lo que dicen, son el sostén del PP, quieren seguir siéndolo y se les nota mucho.

Podemos decir que, a pesar de los discursos grandilocuentes, tanto PSOE como Ciudadanos NO ESTÁN POR LA LABOR DE APOYAR UNA MOCIÓN DE CENSURA; los primeros porque no tienen ni siquiera un secretario general para presentar como candidato, con una Gestora que se ha prolongado más allá de lo aconsejable y lo decente -siete meses- (el motivo sólo lo saben ellos); y que ejerce unas funciones muy alejadas de lo que sería deseable y que dictan sus propios reglamentos (convocatoria de elecciones para la elección de un nueva Ejecutiva con su Secretario General); y los segundos porque esperan que el desgaste por corrupción que pueda seguir sufriendo el PP les pueda favorecer a la larga, algo inaudito si tenemos en cuenta ese sostén parlamentario en el que se han erigido desde que hicieron su aparición en el parlamento nacional. Dicen que censuran y condenan el comportamiento del PP y luego les respaldan en las votaciones, por acción o por abstención.

El PSOE tiene unas elecciones a Secretario General a la vista -que han demorado sinedie-  que les complica el panorama. Unas elecciones que se han demorado, parece ser, a la espera de  despejar el camino a la “lideresa” del sur, quien no tiene nada claro a pesar del apoyo descarado de la Gestora y de las “viejas glorias” del partido. Ciertamente a este partido no le conoce ni la madre que lo pario. Después del “NO es NO” y la posterior abstención “por el bien de España”, han sucedido tal cantidad de incomprensibles acontecimientos, para un partido que presume de demócrata y de progresista, que sorprende a propios y extraños. Y ahora esta extraña demora en la reelección de su Secretario General, mientras el PP hace de su capa un sayo de corrupción y manipulación  política e informativa, marcan el paso de un recorrido alejado de las políticas de izquierda que ellos han dejado “por abandono” en manos de Unidos Podemos. Pero eso no es todo, porque además vemos como en las políticas importantes vota con el PP en comandita, tanto en el parlamento español como en el europeo. Ahí están los datos de las votaciones para su contraste. Ciertamente, aunque a ellos se les llena la boca de decir que actualmente gobierna Rajoy porque Unidos Podemos no apoyó a Pedro Sánchez en su Candidatura a la Presidencia del Gobierno,  es evidente que quién no tuvo nunca intención de pactar con Unidos Podemos fue el PSOE, firmando aquel acuerdo con Ciudadanos (cuarta fuerza parlamentaria por número de escaños) y luego pedir a Podemos que se uniesen a lo pactado en un documento que, según  Ciudadanos, contenía el 80% del programa del PP. Una invitación sin duda envenenada e imposible de aceptar si realmente lo que se quería era cambiar las políticas de derechas y no un simple cambio de cromos o caras. Es más, cuando Pedro Sánchez comenzó a repensarse el pacto con Unidos Podemos lo guillotinaron para mayor vergüenza del partido que se dice de izquierdas.

Ciudadanos sigue en su línea de “marca blanca” amagando y sin dar. Dicen que están contra la corrupción, pero hoy mismo vuelven a aupar otra vez al PP de Murcia al Gobierno de la Comunidad, como lo ha hecho con el PP de Madrid y en otros tantos sitios, todos ellos podridos hasta las trancas de corrupción. Sin embargo no pierden la oportunidad en atacar a Unidos Podemos de la Mano del PP en cada ocasión que se les presenta, cuando quien gobierna gracias a su apoyo es el PP. En Andalucía el PSOE con idénticos mimbres, también es respaldado por Ciudadanos.

Creo que el PSOE (al menos su longeva Gestora), ya no piensa en recuperar los votos de la izquierda;  sus gestos, sus votos y sus políticas así delatan. No sé en qué momento piensan restañar sus heridas para recomponer el partido o si por el contrario prefieren dar por amortizada esta legislatura y la siguiente, mientras atacan por tierra, mar y aire a quien han convertido en su principal enemigo, Unidos Podemos. Probablemente piensan que los medios de comunicación y los grandes poderes financieros les darán el apoyo necesario para evitar que Unidos Podemos les robe la tostada (parece su única obsesión). Actualmente, parece ser, se encuentran cómodos en una segunda posición -que no oposición- que les permita, con el paso del tiempo, volver al ansiado bipartidismo. Consideran seguramente que Unidos Podemos de ahora va a desfallecer como Izquierda Unida de entonces, teniendo en cuenta las tradicionales exquisiteces de la izquierda -la de verdad- para mantener la unidad de criterio y de hacer frente común. Para ello cuentan con que los medios de comunicación amigos obren el deseado desgaste de Unidos Podemos. Mientras tanto Ciudadanos apunta maneras de mantenerse en una pactada y controlada órbita del PP para ir apañando los votos que puedan salirse de madre por la vía de la corrupción rampante del PP.

Ciertamente a Unidos Podemos no le queda otra alternativa seria que la Moción de Censura, aunque fracase. Cierto es que algunos errores del bulto se han cometido en su estrategia durante esta breve legislatura, pero es muy difícil disimular los fallos -algunos lógicos de la inmadurez política- con el foco mediático continuo sobre sus cabezas. Las coca-colas que bebió uno de sus miembros en cierta ocasión, después de manifestarse públicamente contra las políticas de aquella empresa y en favor de sus trabajadores, merecieron para algunos medios más páginas y críticas que toda la fosa corrupta del PP.

 Pero el nivel de corrupción y tolerancia es de tal calibre que a día de hoy es la única “alternativa decente” para dejar constancia oficial de esta vergüenza nacional. Implicaciones y acciones manifiestamente mafiosas de altos cargos de los distintos ministerios que se han ido desgranando en los últimos tiempos gracias a un trabajo brillante de diversos funcionarios de los cuerpos policiales, de la carrera fiscal y de la judicatura que han sabido mantenerse dentro de la profesionalidad y la decencia debida, soportando presiones e injerencias intolerables de todo tipo, cuando vemos nombramientos, ceses, traslados y comportamientos más que sospechosos en estos cuerpos de la Administración del Estado. Mi admiración para los primeros y mi total repugnancia para los segundos. También a los pocos medios de comunicación que siguen sacando “la basura” a la calle para que pueda limpiarse aunque sea con la nariz tapada.

En respuesta a estos comportamientos detestables, en vez de las dimisiones y ceses que tocaría ver en cualquier país decente, hemos visto reiteradas declaraciones chulescas de altos responsables políticos con total falta de vergüenza y rigor, muy alejadas de lo que debe ser un Gobierno serio y democrático.

Efectivamente la moción no triunfará, pero obligará a todo el arco parlamentario a retratarse ante el comportamiento de un gobierno con una ética y estética en sus horas más bajas. Obligará a posicionarse claramente en contra de las truculentas maniobras de un Gobierno, que lejos de limpiar su casa de corrupción y colaborar con la justicia se dedica a poner palos en las ruedas de la misma; o por el contrario ponerse de perfil acusando a Unidos Podemos de lo inapropiado de la moción para sus intereses partidistas.

Para los que hasta ahora han dicho que el PP gobierna gracias a Podemos, por no apoyar en su momento la candidatura Pedro Sánchez (previamente pactada y firmada con ciudadanos), a ver que dicen después de esta moción de censura.

 

Con la escasa información facilitada, porque en estos casos la información técnica (la buena) es fundamental para hacer un análisis riguroso, tenemos datos suficientes para al menos sorprendernos de que los accidentes sucedan. Perdonen la redundancia porque los accidentes son eso, accidentes, con sus causas y efectos.

Sobre las causas me vienen un motón de interrogantes a la cabeza que algunos serán ingenuos y otros no tanto:

1.- Hablan de buque sin gobierno por la “caída de planta” -si las informaciones filtradas con correctas-. Entonces, ¿no había generadores auxiliares? ¿No funcionaron? ¿Esto afecta a los motores principales? Y si lo hace ¿en qué medida? ¿Afecta al Gobierno del barco (timón)? ¿En qué medida? ¿No hay medidas alternativas o no se reaccionó a tiempo? Si sólo afectó al gobierno pero no a los motores ¿por qué no se pararon de forma inmediata? ¿Y el ancla no se utilizó, se hizo tarde? De aquí la importancia del “ancla a la pendura” que obliga la normativa a la entrada y salida de buques en los puertos… Y si todo depende de la planta no habría que plantearse si no deberían mantenerse al margen de aquella los elementos de seguridad… ¿O acaso fueron los fallos humanos y no los técnicos los que pudieron marcar la tragedia?

2.- Como consecuencia de la colisión se produce la rotura de las canalizaciones de combustible para el repostaje de grandes barcos. Entonces, ¿Había algún barco repostando? Si no es así, ¿Es normal que permanezcan bajo presión y cargadas de combustible? Inmediatamente después de la colisión ¿cuánto tiempo pasó hasta que se cortó el combustible? ¿Nadie cayó en la cuenta de que por allí pasaban esas conducciones y que podían verse afectadas? ¿Quién es el responsable de control y alerta de estas instalaciones y actuaciones previstas en caso de siniestro?

Ahora, al margen de los heridos y mal trago para los pasajeros y trabajadores, los daños en el puerto y en el barco, así como el derrame ocasionado aún por cuantificar, aunque la Delegada del Gobierno “quite hierro al asunto”… A pesar de los estimados tres kilómetros de derrame, de la parada técnica de la planta desaladora (por precaución), de que Jinamar y otras zonas se hayan quedado sin suministro de agua, etc. ¿¿Está el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria preparado para hacer frente, ya no a grandes catástrofes, sino a medianas o pequeñas???

Llueve sobre mojado en el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria con respecto a la seguridad, como ya ocurriera con el barco ruso Oleg Naydenov, en el que la falta de un equipo propio, o en coordinación con el Ayuntamiento de las Palmas de G.C. (dotado y preparado), contra incendios y lucha contra la contaminación, pudo evitar la tragedia medioambiental que tuvimos que soportar. Ahora parece ser volvemos a ver las mismas carencias.

Un puerto de la envergadura, movimiento de buques, mercancías y pasajeros como este, bien merece la atención e inversión precisa de las autoridades competentes para evitar males mayores. Se precisa dotar con urgencias a este puerto de medios humanos y materiales para salvaguardar la seguridad de sus instalaciones y las personas que en el desarrollan cada día su trabajo o utilizan sus instalaciones e inmediaciones. Este puede ser el segundo aviso.

Parece ser que el Reino de España vuelve a hacernos la cobra, una vez más, a pesar de los reiterados ronroneos del Gobierno Canario con el PP de Madrid desde que se marchó Paulino. No será la última. Ya lo hicieron recientemente con el petróleo en favor de su amigo Brufau. Pero son incontables las “zorrocloquerías” que venimos soportando los canarios desde hace siglos con la España peninsular, gobierne quien gobierne.

Recién estrenada la primera legislatura del PP, ganada con mayoría absoluta y con un ministro canario en el Gobierno de la nación, y precisamente bajo su tutela, tuvimos que soportar otro desprecio más con la vuelta al famoso “certificado de residencia” para viajar. Alegaban entonces no sé qué multimillonarias estafas por parte de algunas compañías aéreas con los dichosos descuentos de residente, por lo que durante un tiempo tuvimos que volver “la edad de piedra” teniendo que portar el dichoso certificado entre los dientes, cuando hoy en día con las tecnologías en vigor pueden saber hasta nuestra talla de calzoncillos (si se lo proponen). El caso es que muchos años después seguimos esperando la detención y procesamiento de los culpables de la famosa estafa y la consiguiente recuperación de lo supuestamente defraudado… Entretanto el Gobierno “nos coló” un nuevo programa informático multimillonario que iba a ejercer de policía perseguidor de los desmanes canarios… Y hasta ahora… Pa'habernos matao…

Luego vino lo de Repsol y sus prospecciones, a las que la sumisa cúpula empresarial, los medios de comunicación amigos y todo el PP en peso, acudieron a aplaudir los desmanes que tramaban a espaldas de los canarios. El gas también ha tenido lo suyo, con los mismos protagonistas aplaudiendo con las orejas la instalación de unas centrales que en la península estaban cerrando con multimillonarias pérdidas. Si, en la península se cerraban, en la que los sistemas de calefacción de combustibles fósiles están mucho más extendidos que aquí, por razones climatológicas evidentes. Ellos sabrán por qué.

Y luego andamos mendigando que nos permitan pescar unos kilos más de atún rojo en nuestras propias aguas con medios artesanales (1 pescador = 1 anzuelo), mientras se autorizan toneladas con artes de enmalle y arrastre en la península.

Y ahora viene lo del telurio, que parece ser que el Gobierno del Reino autoriza sin conocimiento del Gobierno Canario a una empresa británica. Dicen que han investigado y que cerquita de Canarias parece ser que hay un buen yacimiento del dichoso metal, que es un producto principal en la fabricación de las nuevas tecnologías. Ya algunos se han puesto a ver si hay negocio sin percatarse de que, en caso de haberlo, será para quien decida el Reino de España, como sucedió con el petróleo, al margen de disquisiciones territoriales, que también tienen lo suyo. Lo de las consecuencias medioambientales durante su posible extracción ni hablamos, no vaya a ser que se monte un guirigay como la otra vez. Lo que digamos los canarios les importa un bledo, que para eso somos súbditos obedientes y mansos.

¡OIGA! “que ya llueve sobre mojado” en Canarias con los desprecios consecutivos de la metrópoli. Pero a quien le puede extrañar, y es que nosotros solos “nos hacemos la picha un lio…” Es normal que el Reino Conquistador  haga y deshaga con sus colonias lo que considere oportuno, como siempre ha sucedido. Por qué nos extrañamos entonces.

Pues eso… Póngame una de telurio cristiano, para ir asentando las madres…

 

"Desde Santa María de Guía, en Gran Canaria, intentamos cada día saludar y abrazar a través de este medio a los habitantes de todas nuestras queridas islas (Ocho Perlas Preciosas rodeadas de mar), incluida La Graciosa, cada día mas habitada y mucho más conocida dentro y fuera de Canarias"

        

Goto Top

Calendario

« Octubre 2017 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31