Tús Noticias del Norte de Gran Canaria

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Domingo, Mayo 27, 2018

                                                                                               

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Está la cosa revuelta, nos cuesta iniciar debates serios, por ejemplo, plantearnos qué hacemos con las pensiones.

Autodestrucción, crítica e insatisfacción,  todo muy relacionado con nuestra manera de ser.

Deberíamos anteponer el bien común al interés particular o del partido al que pudiéramos representar. Ésto lo aprendí del lider sudamericano Nelson Mandela.

La fe puesta en los políticos por parte de los jubilados ha tocado fondo, mis padres quieren pensar que aún es posible recuperarla. "Mi madre que fué quién  me regaló el libro  "La Sonrisa de Mandela", me dice que aún es posible tener otros Nelson Mandela, que muchos de los que somos políticos siguieran su ejemplo, no sólo en lo que se refiere a su moral, sino en lo relativo a la mejor manera de conseguir votos y triunfar, que es lo que interesa.". Mi madre es lista.

Ella me recuerda que en el año 1996, por ejemplo no había dinero para poder pagar la extra de Navidad a los pensionistas. Entiendo entonces que a habido sucesivas crisis, que las pensiones siempre han estado en peligro.

Sin ninguna duda las reformas que se han venido haciendo son una bajada del poder adquisitivo para los pensionistas, aún les empeora más su situación,  personas que ya están al límite, ellos que están haciendo un esfuerzo para mantener esta sociedad, ya que debido a los efectos del paro muchos de ellos están acogiendo en sus casas y manteniendo a hijos y nietos.

Abuelos de ahora, padres de ayer que trabajaron con sacrificio para salir adelante, ahora que deberían tener una situación que girara en torno a la idea de tranquilidad y el tener tiempo, por alejarse del mundo del trabajo y despreocuparse de la supervivencia económica.

Críticas a este Gobierno por parte de UGT, por no tener en cuenta el dictamen del Consejo Económico y Social, por la patronal CEOE, el sindicato CCOO y la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, por los propios afectados que por primera vez se han votado a la calle a decir que no aguantan más.

Por su parte también el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, (Cermi) viene reclamando que se tenga en cuenta la singularidad de las personas con discapacidad en la reforma de las pensiones de jubilación, en lo que se refiere al factor de equidad generacional. En concreto, el Cermi pide que ese factor, que pone en relación la cuantía de entrada de dichas pensiones con la esperanza de vida, no se aplique a las personas con discapacidad,  que pueden tener una longevidad menor que la media de población de su edad debido a esa discapacidad.

Se dice que España tiene una de las mayores esperanzas de vida del mundo: 81 años. Entonces me pregunto,

Puede el sistema pagar la pensión cuando la cuantía ha ido subiendo porque las cotizaciones son mayores cada año?. Creo que esta es la principal cuestión a resolver. No vale sólo con prolongar de 65 a 67 años la edad de jubilación. Lo más justo es establecer una relación directa de años cotizados con la pensión establecidas e incluir correcciones para evitar situaciones INJUSTAS.  También importante como afrontar las pensiones de viudedad 

Está claro que las pensiones deben adaptarse a los tiempos, hay que poner orden en una eficaz Seguridad Social, para que haga su labor social con la sociedad y alejen del miedo y la angustia a los pensionistas.

Hace un tiempo atrás tuve la oportunidad de pasar una tarde en el barrio marinero de San Cristobal,  con la madre de una niña que padece TDAH, ( Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Gloria, ella fue la artífice de la historia, si aún lo recuerdan lo titulé " El Navío de Gloria es capaz de Navegar bajo la superficie del Mar."

Hoy 2 de abril celebramos el Día Mundial del Austimo, Trastorno del Espectro Autista, (TEA), denominado históricamente Trastorno generalizado del desarrollo y actualmente del Espectro Autista.

Gloria andaba mal, no tomaba del pecho de su madre, de la teta, era imposible poder cambiarle el pañal, todo le molestaba y todo le asustaba. Tampoco dormía de noche.

Su madre estaba perdida y se sentía sola, cuando le dieron el diagnóstico de Gloria, tuvo la sensación de que alguien había muerto, perdió la noción del tiempo y lloraba día sí y día siguiente también. Se preguntaba cómo  sería la vida de su niña y cómo se haría para llevar su discapacidad.

Cuando Gloria tenía 2 añitos, ya con su diagnóstico,  empezó su tratamiento con un grupo multidisciplinario en la Ciudad de San Juan de Dios, cubierto por la misma Orden. Tenía muchos problemas para comer, es uno de los problemas más graves que tenía, no aceptaba colores, olores, envases, textura ni temperatura. Caminar también por la calle, los ruidos y los olores la mortificaban, cualquier cosa hacía que tuviera crisis nerviosas. Incluso las técnicas que usaban con ella para poder mejorar su procesamiento sensorial.

La madre de Gloria empezó a observar la destacada ausencia de contacto visual de su hija, de señalamiento de objetos, también el rechazo al contacto corporal y la falta de reacción al ser llamada por su nombre, sobre todo a la de la hipersensibilidad a los sonidos y a los sabores como parte de su trastorno sensorial.

En San Juan de Dios, utilizaron técnicas para ayudarla en la comunicación ya que al principio Gloria no hablaba, también terapia cognitiva conductual que le enseñaba cosas prácticas como entender para que sirven los juguetes, a hacer rompecabezas y que también ayuda a la comunicación, todo ello alternativas al lenguaje verbal. Gracias a la detención precoz, elemento fundamental, ya que en cuanto antes se detecte mejores serán las opciones de cambio para el futuro de tu hijo/a me comenta esta madre heroica.

Gloria hoy va a una escuela pública, al principio estuvo en un aula de adaptación, se comunica a través de fotografías que representan todas las cosas, acciones y personas, señala objetos cercanos y lejanos. Le gusta estar con los demás compañeros/as en clase, es capaz de expresar sus sentimientos, ella tiene la misma necesidad de establecer relaciones de afecto.

La madre de Gloria comparte la sensación de cuando se enteró del diagnóstico, pensó que la vida no podía hacerle esto, además  ha tenido que enfrentarse y luchar con muchos obstáculos.

Éste trastorno hoy afecta a 1 de cada 88 niños o niñas, impacta en la comunicación,  la socialización y la conducta.  

No quería dejar pasar éste día por alto, merecía que volviera con Gloria, creo que hay espacio para seguir caminando porque la vida avanza y uno no puede quedarse atrás.  Buenos ejemplos como esta madre que quiere que su hija siga aprendiendo, y sobre todo que éstos niños y niñas no queden escondidos detrás de sí mismos.

Para desarrollar este artículo voy a proponer algunas reflexiones muy sintéticamente expuestas, sobre los principales programas de atención a las personas mayores que se realizan desde las politicas sociales municipales.

No voy a describir los diversos programas o servicios porque pienso que se conocen en más o en menor medida.

Me ha parecido más oportuno revisar o reparar con ustedes algunos de estos programas, intentando detener un poco la mirada en cómo más del 80% de los mayores quieren envejecer en sus casas, tanto sea posible,  y aunque los factores económicos y el nivel de dependencia influirían en su decisión de trasladarse, incluso los grandes dependientes prefieren quedarse en su domicilio.

Tener una casa cómoda y bien equipada es un requisito indispensable para permanecer en el hogar, previendo que en el futuro necesitarán un equipamiento especial o infraestructuras para moverse por casa, según sea el nivel de dependencia que lleguen a tener. Los mayores pueden realizar algunas adaptaciones en el cuarto de baño, bañera, inodoro... y eliminar barreras arquitectónicas como puede ser la instalaciones de dispositivos elevadores.

También pueden elegir quedarse a vivir en sus casas si cuentan con apoyo para las tareas domésticas para las que, como las adaptaciones de las casas, las administraciones públicas tienen que ofrecer ayudas económicas.

Quiero decir, aunque resulte paradójico,  que no siempre estos programas responden cabalmente a estas problemáticas.  O, para ser más preciso, la organización de cualquier tipo de dispositivo asistencial refleja siempre la idea que se tiene de la problemática que debe enfrentar, o sea, que la organización responde a la definición o al diagnóstico que se haya efectuado del problema. Y no siempre las ideas acerca de lo que le pasa a los ancianos se corresponde con la realidad.

Este conjunto de recursos integrados no deja de ser, hoy por hoy, un ideal, al que se atiende, porque en la realidad las plazas de centros asistenciales escasean, sus ratios están por debajo de la media europea y la demanda se almacena en largas listas de espera. Se dice que es imposible sostener desde lo público el enorme costo de la asistencia a las necesidades de los mayores, especialmente la que requiere la creciente dependencia. Se habla de fórmulas que se permitan la participación del sector privado como manera de solventar esta falta de recursos públicos y como única vía para enfrentar el futuro.

El reto para el hoy está, en mi opinión, en cómo hacer para que estos recursos necesarios estén al alcance de quien los necesite, y no solamente de quien se los pueda pagar.

Pedro Lorenzo Rodríguez Reyes.

Concejal en el Ayuntamiento de la Villa de Moya.

Técnico Superior en Geriatria y experto universitario en Gerontología Social aplicada por la Universidad de León.

Hoy 21 de marzo, celebramos el día de personas con síndrome de Down y quiero abordar el impacto del nacimiento de un hijo con discapacidad.

En mis tiempos infantiles y juveniles cuando nacía algún niño o niña con esas características era cuidadosamente ocultado por su familia. Ahora el asunto se acepta con bastante naturalidad, y además se ha comprendido que a los afectados por el síndrome de Down, por ejemplo, hay que estimularlos desde que nacen, y que eso cambiará sus vidas. Pero claro que sigue siendo un tema delicado, y que cuando los padres reciben la noticia de que van a tener un hijo con síndrome de Down, normalmente se sienten angustiados y desorientados. Les invade un sentimiento de pérdida, culpabilidad y miedo. No saben cómo abordar esa situación y se asustan por el cambio que puede producir en sus vidas. Se sienten desesperados y temen no saber cuidar bien de su hijo.

Hablar con otros padres y recibir información les ayudará a superar la reacción inicial y a paliar algunos de sus temores. Necesitan informarse sobre el síndrome de Down para saber cómo actuar y para adaptarse a las nuevas circunstancias. Es necesario tener información para ofrecerle al pequeño todo lo que la sociedad ofrece y facilitarle toda la ayuda posible.

Pasado un cierto tiempo aceptarán la noticia y estarán preparados para recibir a su hijo cuando nazca. Sienten una gran responsabilidad desde antes de su nacimiento y son, precisamente los padres de los niños con síndrome de Down, quienes generalmente desarrollan un mayor sentido de la responsabilidad en cuanto a los cuidados y atenciones que tiene que recibir su hijo.

No obstante, no podemos obviar, ya que nuestra sociedad lo permite, que hay padres que ante la noticia deciden no seguir adelante con el embarazo, bien porque les invade un enorme temor o porque no son capaces de asumir la responsabilidad y el esfuerzo que conlleva cuidar de un niño con dificultades de aprendizaje y, probablemente con algunos problemas de salud.

 El vínculo familiar es muy importante para todas las personas, pero en el caso de aquellos que tienen este síndrome tiene una importancia especial. Cuando una familia asimila y acepta el hecho, pueden conseguir que el niño viva una vida plena y feliz y también su hijo les puede proporcionar muchos buenos momentos ya que suelen ser personas muy cariñosas y agradecidas. La familia será su principal punto de aprendizaje y también su punto de apoyo para lograr su integración social.

Personalmente, conocer a estas personas con síndrome de Down a través de mi trabajo me ha enriquecido mucho.

Sumaremos con la familia, ya que son el primer escalón para la integración en la sociedad de estás personas que sufren éste síndrome.

Los hombres y las mujeres, debido a una socialización diferencial a través de la cual unos somos socializados como seres para sí, ellas son seres para los otros.

Vivimos vidas diferentes, en terminos de costos y esfuerzo que afectan de manera deferencial a la salud de las mujeres. A pesar de la ilusión de la igualdad en la que se supone que ellas se encuentran, la diferente implicación de unos y otras en ámbitos como la familia y el trabajo, el amor y el cuidado, el tiempo libre y el descanso, la alimentación y el dinero, la cultura y el espacio, se concreta en diferentes percepciones y vivencias de la salud y la enfermedad. En realidad el meollo del asunto reside en el hecho de que tales condiciones de vida les permiten tener o no acceso a un hecho crucial en la percepción de la salud como es el control de la propia vida. La socialización tradicional aleja a las mujeres de este sentimiento, dada la clara desigualdad en las condiciones de vida y en el esfuerzo, profundamente estresante, que las mujeres llevan a cabo para mantener la felicidad de los demás, lo cual supone una sobrecarga que afecta a su vivencia de la salud, porque ser responsable de algo sobre lo que no se tiene control, sobre algo que no depende de ellas mismas, es fuente de ansiedad y depresión.

   Una parte importante del sufrimiento oculto que presentan mujeres mayores tiene que ver con su histórica posición de subordinación y sumisión, con el alejamiento de sus deseos reales y la consecuente falta de significación social que tales vidas generan. Cuando ese sufrimiento es excesivo surge la enfermedad. Una enfermedad, aparentemente inespecífica, que se concreta en las múltiples quejas de mujeres que llevan a su médico para que le despache una dosis de ansiolítico.

El trabajo de las mujeres supone todavía un índice de estrés derivado de los múltiples papeles sociales que siguen cumpliendo, dado que sus compañeros,  si bien comparten gozosos los beneficios económicos del trabajo de las mujeres, siguen mostrando una importante resistencia a compartir el núcleo duro de la vida doméstica, siendo ellas las responsables del funcionamiento armonioso de la familia, con desgaste físico,  mental emocional y psicológico que supone.

A ustedes mujeres, a las cuales yo he visualizado, mujeres que se reconocen entre sí, la belleza de los signos del paso del tiempo, sus canas, su piel surcada como reconocimiento de la experiencia vivida, de las emociones y sonrisas compartidas, como demostración de los tiempos transcurridos en relación e intimidad, exhibiendo unas arrugas que indican que durante mucho tiempo se ha disfrutado, se ha sonreído, se ha reflexionado, pero también se ha sufrido.

Signos que muestran que vivir es algo importante y por su puesto hay que hacerlo defendiendo derechos por la Igualdad.

Pedro Lorenzo Rodríguez Reyes.

Experto universitario en gerontología aplicada por la universidad de León

*** Artículo publicado en la nueva revista PRINCE

La discapacidad dentro del colectivo LGBT

Aquello que no se nombra no existe, con este trabajo, quiero dar visibilidad a una parte del colectivo LGTB frecuentemente discriminado: las personas con discapacidad, o diversidad funcional.

Con un estilo desinhibido y franco les quiero hablar de algo muy cercano, de abrir los armarios de la sexualidad diferente. Los colectivos homosexuales han afianzado parte de su identidad en una absoluta implicación con su realidad sexual como parte integrante, fundamental y desarrolladora de la persona.  Con más o menos aciertos, pero con una exacerbada potenciación de la autoafirmación de lo sexual (quizá porque está fuera de la visión procreadora que la Iglesia, la moral cristiana ha impuesto a muchos de nuestros padres, madres, hermanos o amigos), la identidad gay afirma, asienta, define y habla de sexo sin ningún tipo de tapujos.

Desde mi punto de vista, creo que hay  tres grandes aspectos a analizar, la imagen, los modelos y la educación, y que nos demostrarán el porqué las personas con discapacidad o diversidad funcional, gays o lesbianas, tienen mermadas sus posibilidades de integración y normalización en los ámbitos de una sexualidad normalizada.

Una sexualidad sana, libre y ejercida, es una de esas primeras premisas para la realización como persona integrada. Las personas homosexuales con discapacidad, en el plano sexual, invierten una parte importante de su tiempo en el esfuerzo continuado de reclamar lo que otros creen que han perdido: el derecho a resultar atractivas y tener las posibilidades que tienen el resto de la sociedad. En el hombre la sexualidad se centra en la identificación de “lo macho” y su asociación con los genitales. La sociedad en general identifica en el pene la capacidad y la técnica de mantener relaciones sexuales, número, frecuencia y orgasmos de las mismas prácticas sexuales, y no digamos de las medidas del miembro masculino. En la mujer la sexualidad viene referenciada por el estigma de la imagen y la fertilidad: una mujer no es mujer si no es atractiva o no es madre.

Otro aspecto que genera en parte la culpa o la razón de que no exista un referente de sexualidad, de homosexualidad o lesbianismo en la comunidad de personas con discapacidad, sin lugar a duda, se debe a la falta de modelos, de referentes o iconos verdaderos. Creo que es muy importante tener un referente sexual. No hay un referente lésbico con discapacidad en ningún medio de comunicación. Eso hace que no exista transparencia. Y en esto sale perdiendo por goleada la discapacidad. No existen modelos de la discapacidad en la sociedad actual frente a la abrumadora presencia (positiva o no) de modelos de la homosexualidad y lesbianismo en nuestros medios de comunicación, en las calles, en los colegios o en la cultura.

¿Y cómo podemos mejorar lo referente a la imagen y a los modelos? Una buena herramienta para perder la identidad de exclusión es la educación. Pero no solo la educación básica por y para los hombres y mujeres con discapacidad, sino la educación básica por y para los padres y madres de todas las mujeres y hombres que tienen una discapacidad y más si son lesbianas o gays. Y lo primero es aceptar la discapacidad en el seno de la familia, que no vean la dependencia como esa espada de Damocles que pende de todas las familias que conviven con la discapacidad, y que la superprotección no arraigue, un sentimiento de falta de privacidad para elegir la vida que su sexo les invita a vivir. Es imprescindible que se considere al hombre y a la mujer adulta con discapacidad como persona independiente y no como de-pendiente, y para ello hay que reforzar el concepto de utilidad frente al concepto de posibilidad.

Ojalá todos podamos decir algún día: “me gusta todo de mí”.

Estimados lectores,

Durante este mes que empezamos nos van a sonar los oídos de tanto escuchar la palabra voluntariado, personas que garantizan la soberanía alimentaria. Esperamos no cansarnos, puesto que cuando algo se sobreexpone puede quedar invisible. Y entonces, mal andamos!

 El Voluntariado es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida.

Estamos en una sociedad que heredado de otras culturas anteriores generalmente dualistas y, la presente, no deja de ser también dualista, donde suele reinar campante la hipocresía, la ambición, la soberbia, la avaricia y el egoísmo. No podemos caer en la indiferencia del otro que lo está pasando mal, tenemos que plasmar con ejemplos nuestro voluntariado sin dualismos, sino con concepción integral.

De eso sabe bastante el Padre Ángel que tuvo un sueño, ya cumplido, de tener una iglesia abierta las 24 horas del día, donde la gran familia de voluntarios ayudan a los más desfavorecidos e indefensos para que puedan vivir con dignidad.

También el Valenciano Vicente Ferrer que no tenía mucho dinero, pero tenía todo el poder del mundo. Fue una de las personas que transformaron la India. Y no precisamente lo hizo con dinero, sino con voluntad, exigiendo y creyendo en aquellas personas que no tenían nada.

Hoy día del voluntariado, felicito a todas las personas que se mueven con ganas para mejorar el mundo, hombres y mujeres que se dedican a romper la barrera de la indiferencia frente a otros que con las prisas, el estrés y el agobio laboral no vemos las cosas preciosas que hay detrás del voluntariado.

Cuando escribo este texto, y cuando se lea son muchas personas que han salido de sus casas para prestar atención como voluntarios a miles de personas, que movidos por un espíritu solidario dedican un tiempo a los demás.

Que nuestras manos estrechen las manos de los más necesitados y acerquémoslos a nosotros para que sientan el calor de nuestra presencia, de nuestra amistad y fraternidad.

Esta es la auténtica realidad y estas son las personas hacia las que debemos, con respeto y admiración, dirigir nuestras miradas.

Hoy día 1de diciembre  les quiero contar un cuento sobre el VIH-Sida, es como una tormenta que pasa dentro de tu cuerpo: el cielo se vuelve gris,  llueve mucho y aparecen rayos, truenos,  hasta que la tormenta termina y vuelve a salir el sol. El protagonista de éste cuento es mi amigo Leo. Con esta publicación,  quiero dar a conocer mejor esta enfermedad,  de la que cada año miles de nuevos casos aparecen  y contribuir a reducir el estigma asociado a ella por desconocimiento.

Las alarmas se encendieron el día que Leo notó una pérdida de peso, todavía estaba muy lejos de saber que esos extraños síntomas tenían su origen en una enfermedad muy grave. Comenzaron las visitas a especialistas y el rosario de pruebas, que lentamente iban descartando causas diversas.

Esos meses de incertidumbre fueron como recorrer un largo pasillo en el que todas las salidas que hay a los lados se van cerrando hasta que se vio abocado a franquear forzosamente la puerta que hay al fondo. Sobre esa puerta , que daba paso a una sala oscura,  estaban escritas las tres letras que componen el diagnóstico final, VIH.

Momentos duros y llenos de lágrimas cuando tienes que comunicar a tu familia que habías contraído  una enfermedad para la que no existe cura, porque  a día de hoy, muchos diagnósticos de Sida implica la muerte en períodos largos, después de desarrollar un proceso degenerativo. Conservando intacta su capacidad mental, siendo consciente hasta el último momento del propio deterioro, que es más lento o más rápido según los casos.

Recibir un diagnóstico así a tus treinta y tres años y con todos los proyectos vitales bien encaminados (trabajo, pareja, amigos...) es devastador.

Nosotros tenemos que animar y tratar de levantar a los compañeros caídos, luchar con el único fin de que se siga promoviendo la investigación,  porque sólo ella puede acabar con esta enfermedad y que cualquiera de nosotros somos susceptible de padecerla en cualquier momento de la vida. Da igual el sexo, o la edad.

Mientras no se avance en la investigación,  todos estamos amenazados por el VIH, el Alzheimer, Parkinson... si la ciencia abandona la investigación, los enfermos mueren en pocos años desde el diagnóstico. Según los médicos no existe ningún tratamiento curativo,  sólo hay fármacos que dan supervivencia en algunos casos y nada más.  De ahí que sea tan urgente dedicar recursos de investigación de todas estas y otras enfermedades.

Gloria vive el problema de la pobreza infantil en primera persona. Es madre de familia numerosa y monoparenteral, y una de los tantos miles de personas desempleadas en Canarias. Trabaja en hoteles del sur de la isla de Gran Canaria como camarera de pisos, pero se quedó en paro y ha agotado las prestaciones por desempleo. Ella y sus cuatro hijos -que tienen 16, 12 y cinco años, mientras que la pequeña acaba cumplir seis meses- son una de las muchas familias que no perciben ingresos en nuestra Comunidad Autónoma.

Viven con los 300 euros mensuales que le pasa como pensión el padre de los dos mayores, del que Gloria está separada porque la maltrataba.

Los niños de Gloria, al igual que el de otras familias que suelen presentar algunas situaciones económicas tan precarias, suelen recibir una alimentación escasa o incompleta y, como consecuencia, sufren deficiencias de crecimiento según las ONG que prestan ayuda, que también observan un incremento del fracaso escolar y los trastornos psicológicos,  e, incluso de marginalidad y de los comportamientos delictivos entre los menores. En mi próximo artículo les hablaré de ellos, " Los Menores". Todos los días habrá que recordar al filósofo y matemático Pitágoras:  "Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres".

Volviendo al tema, " al nacer mi hija pequeña, lloraba porque no se saciaba con lo que le daba de pecho, yo creo que porque yo estaba mal alimentada.  A veces no tenía ni unas galletas que comer", recuerda con tristeza Gloria. Llegó un momento en el que sus hijos mayores se iban al colegio " con un vaso de leche con colacao y, como mucho, algo de pan duro.

Hoy en día Gloria acude a un comedor social donde le dan la comida del medio día y alguna cosa para pasar el resto del día, como fruta o comida que les ha sobrado. Además, la responsable del centro le dijo que en un momento de necesidad podía acercarse y pedirles algún alimento que le faltara, como un litro de leche, por ejemplo,  me explica Gloria.

Por eso desde aquí hago un llamamiento e invito a ser solidario siempre, y más si se es posible  en estas fechas, desde las grandes superficies, el supermercado habitual, la parroquia, el colegio, etc. Podemos depositar algún tipo de alimento, gracias a estas iniciativas y gestos por nuestra parte muchas ONG pueden ayudar a los más vulnerables, desde comedores sociales, bancos de alimentos, donaciones de ropa, juguetes, material educativo, apoyo escolar, etc.

Llevo varios artículos en los que les hablo de los comedores sociales,  en los de Mensajeros de la Paz, repartidos por diversos puntos de la geografía Española, en el del comedor social de las Hijas de la Caridad en Las Palmas de  Gran Canaria, cada día desayunan, almuerzan, meriendan o cenan en ellos niños que, de otro modo, se irían a la cama o al colegio con el estómago vacio; familias completas, desde los más pequeños a los abuelos; parejas, y personas solas. De los que reciben ese apoyo, muchos de ellos no habrían imaginado llegar a esa situación y el resto, personas inmigrantes, muchos de ellos derivados de entidades como los servicios sociales de ayuntamientos y otras ONG.

Gracias a Cáritas que la ha ayudado con ropa y a veces le ha pagado algún recibo de la luz, Gloria está pudiendo sacar a sus cuatro hijos adelante sola. También gracias a la casa de Galicia en nuestra isla de Gran Canaria, los regalos y juguetes nunca le faltan por el día de Reyes a sus hijos.

Un pilar fundamental que está contribuyendo a evitar la fractura social de los que se han quedado sin empleo ni prestaciones es el ámbito familiar, ya que padres, abuelos y otros parientes, e incluso los vecinos, se han convertido en muchos casos en la red que les presta apoyo para salir adelante.

No es así en el caso de Gloria. Ni sus padres ni hermanos le han ayudado en todo estos años,  de hecho no conocen a su hija pequeña.  Ella cree que es porque se separó y ha tenido otras parejas, su familia no aprueba su estilo de vida. Dice, "me consideran la oveja negra", lamenta.

Ya inmersos en fechas navideñas, esta madre Canariona no se plantea extras. Sus hijas son ahora mismo su familia, sus amigas, son una piña, dice sin poder evitar emocionarse.

Este relato, está extraído de una sentencia judicial. Son hechos reales, probados; los nombres son ficticios, para proteger a las víctimas. Con esta historia sólo se pretende dar a conocer una realidad que casi siempre pasa inadvertida, a qué penas se enfrenta un hombre por maltratar, a su mujer.

13 de junio de 2017. Antonio llega a su casa de un municipio de Gran Canaria, pasadas las doce de la noche. Bebido. Hace días que ha recaído en el alcohol tras unos meses sin probar gota. No le gusta la cena que ha preparado Candelaria. «Eres una mierda, eres una puta». Estos gritos suenan más suave que el primer puñetazo de la noche. La agarra del pelo, le golpea la cabeza, las patadas vienen de todos lados con la misma virulencia que la llama «sucia». Aquel fue el último día.

En la actualidad Antonio cumple una pena de 9 meses de prisión por un delito de lesiones y amenazas, es la pena que le impuso el juez.

Ha nacido mi interés y mi inquietud por conocer a Antonio. Él esta cumpliendo un programa de intervención para agresores,  el programa se divide en dos partes, una primera parte centrada en la presentación y motivación para el cambio, la identificación y expresión de emociones, las distorsiones cognitivas y creencias irracionales, la asunción de la responsabilidad y mecanismos de defensa y la empatía con la víctima, y una segunda parte orientada a trabajar la violencia física, el control de la ira, la agresión y coerción sexual en la pareja, la violencia psicológica, el abuso e instrumentalización de los hijos, la violencia de género y la prevención de recaídas. El objeto general es “erradicar cualquier tipo de conducta violenta dirigida hacia la pareja, así como modificar actitudes y creencias de tipo sexista.

De todas ellas se encargan y responsabilizan de gestionar y ejecutar los servicios sociales penitenciarios,  psicólogos, educadores sociales, trabajadores sociales, terapeutas...

La rutina habitualmente de Antonio en la cárcel, su régimen de vida, es la de levantarse allá sobre las siete y media, desayunar y después participar en talleres o dinámicas con el objetivo de conseguir su reinserción. Antonio no ha cumplido con todo lo acordado con el equipo técnico de profesionales,  tiene sanciones disciplinarias por falta de asistencia al taller.

Entre lágrimas Antonio reconoce las características delictivas que vinieron dadas por la educación recibida en su niñez, patrones de comportamientos adquiridos en su herencia ambiental y familiar, también  debido a la situación de la desestructuración familiar y carencias de recursos, tanto a nivel emocional, falta de afectividad y empatía de sus padres, como falta de recursos económicos que le llevó a la comisión del delito.

En todo el tiempo que lleva ingresado por la condena ha permanecido  alejado de familiares y amigos, por lo que las emociones y la afectividad de Antonio queda limitada a escasos contactos que debido a las circunstancias en las que se dan y el poco tiempo que dispone para relacionarse con sus más allegados deterioran su autoestima.

Po ello, la cárcel, al margen de su condición de castigo, es también una oportunidad para la rehabilitación de Antonio.

 La pena privativa de libertad ejecutada exclusivamente como venganza o castigo, ejemplo, expiación o retribución no tiene ningún sentido práctico para la sociedad que no puede eliminar de su seno definitivamente al individuo asocial o inadaptado. Si no se proyecta conseguir un cambio de actitud en el penado mediante programas de reeducación, el único efecto de utilidad social que se consigue es satisfacer momentáneamente a los ciudadanos perturbados y estigmatizados por el delito brindándoles una sensación de mayor protección frente a futuras intranquilidades en la convivencia, ya que no hay que olvidar que una vez cumplida la pena, el interno volverá a su vida en libertad. El mantener encerrada a una persona sin más objetivo, como único recurso para luchar contra la delincuencia, no es remedio suficiente para conseguir, a medio o largo plazo, la paz social interrumpida por las actividades ilegales de ciertos individuos. Como la pena justa ha de ser proporcionada al hecho y a la culpabilidad del sujeto, no se puede aislar indefinidamente a toda persona que delinque, sino que, pasado un tiempo de privación de libertad, esa persona ha de retornar a la sociedad siendo deseable el conseguir que reinicie una convivencia armónica con los demás ciudadanos.

Aunque muchas en la mayoría de las veces se falle en el intento, porque en muchos de los casos y una larga experiencia que nos dice que la prisión es un caldo de cultivo excelente para el aprendizaje de la delincuencia. La utilización de vocablos con la partícula "re"- como reeducación, resocialización, reinserción o rehabilitación - presupone que antes de la comisión del delito los delincuentes estuvieron correctamente "educados", "socializados", "insertados" o "habilitados" para la convivencia. Pero la realidad nos demuestra que gran parte de la población penitenciaria no recibió desde su niñez unas pautas de socialización adecuada, es decir, escolarización continuada hasta el nivel obligatorio y ambiente de trabajo con remuneración suficiente para permitir una forma de vivir digna, por lo que la resocialización se reduce con frecuencia a conseguir una simple educación y socialización a través de la escuela.

 Por ello es importante puntualizar que privación de libertad no tiene un sentido completo si el Estado, a la vez que ejerce su mayor poder sobre los ciudadanos (el de castigar), no aprovecha el tiempo que un sujeto pasa en prisión para procurar que colabore voluntariamente en transformar su comportamiento social en el adecuado para la convivencia pacífica. Salvo los casos en que el infractor no es un sujeto inadaptado, con una socialización defectuosa, el preso debe recibir un tratamiento individualizado dirigido a la adquisición de nuevas pautas de comportamiento social que permitan una convivencia normalizada con sus conciudadanos desarrollando su capacidad para la vida en común. Es evidente que si durante el encierro no se consigue que el sujeto varíe su comportamiento y una vez en libertad vuelve a infringir el ordenamiento penal la colectividad no habrá obtenido ningún beneficio de su privación de libertad que, además, habrá costado una suma considerable de dinero al Estado.

Antonio saldrá en breve de la cárcel, para él regresa la esperanza, alguien le tenderá la mano en forma de amigo. Quiere recuperar a aquella mujer llamada Candelaria, a la del golpe sin razón, quiere borrar lo vivido, aquella ciega locura que aún muchas MUJERES sufren.

En nuestra ciudad, en el colegio de tus hijos o hijas, en tu comunidad de vecinos… a tu alrededor, puede que haya gente que lo está pasando muy mal y que ni siquiera puede acceder a algo tan básico como un plato caliente de comida al día. Por eso, es fundamental el papel de los comedores sociales y la ayuda que reciben de todas las personas voluntarias que dedican una parte de su tiempo a ayudar a los demás.

Tuve la oportunidad de escuchar miradas y sentir sus corazones, personas reconfortadas por tener un plato de comida caliente y unas personas que los tratan como seres humanos.

Ellos arrastran historias y sueños y nosotros queremos escucharlos.

La  crisis económica ha provocado que el nivel adquisitivo de muchas familias se haya reducido sustancialmente, llevándolas a situaciones extremas y hasta quedándose sin recursos para poder alimentarse. Si hace unos años el perfil más recurrente en losndice1 comedores sociales era el del inmigrante sin recursos y el del sin techo, excluido de la economía y de la sociedad, hoy en día, el más repetido es el de la persona  de mediana edad que se ha quedado sin empleo, como  explican las hermanas de la Caridad de San Vicente Paúl, Sor  María del Carmen, responsable del servicio comedor, me habla de que la única bandera que ondea y el único idioma que une en el comedor es la de la Solidaridad.

Los alimentos más demandados son leche, azúcar, aceite, legumbres secas, latas de conserva. En definitiva, cualquier producto de alto valor nutritivo y no perecedero. También hay agricultores que donan parte de su cosecha, por allí habían unas calabazas gigantes.

Llevan 28 años ofreciendo los servicios del comedor social para los más necesitados, siempre  están desbordadas ante la demanda de personas que llegan a diario para pedir una comida. Las hermanas de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl y voluntarios, trabajan a destajo para poder atender a las 60 personas de más que van llegando hasta el colegio Nuestra Señora del Carmen, en la zona del parque Santa Catalina.

Las hermanas saben que los usuarios y usuarias las quieren y aprecian su labor, pero ellas son las que agradecen a la sociedad de Gran Canaria su Solidaridad y ayudas, que al fin y al cabo contribuyen y aportan lo que pueden, eso es lo que  les permite ofrecer un plato caliente a los más necesitados.

El 12 de septiembre de 1989 y dada la necesidad que en aquél momento había deciden dedicar su tiempo y poner su esfuerzo en elaborar bocadillos, hoy en día elaboran los menús, los sirven y mantienen las instalaciones de un local anexo al colegio, por el que tienen que pagar un alquiler mensual.

 Muchos de los usuarios y usuarias  que necesiten el servicio de comedor, están derivados por los trabajadores sociales, como el centro Gánigo, entre otros. Una vez allí se promueve la implicación de los usuarios y usuarias en varias tareas del comedor.

Aunque no siempre la veamos, esta realidad está entre nosotros, no es difícil encontrar maneras de ayudar a que los más necesitados tengan su plato de comida caliente al día. Ya has visto que puedes hacerlo de varias maneras: bien formando parte de un comedor social, bien ayudando a una organización a conseguir alimentos básicos; según tu disponibilidad, puedes optar por una u otra (¡o ambas!). Como ves, hacen falta manos, ¿contamos con las tuyas?

Noviembre es el mes en el que tradicionalmente se recuerda a los difuntos cercanos y a los alejados, a los seres queridos que han fallecido. Cada ciudad, pueblo, parroquia tiene su lugar de descanso para los muertos, su cementerio, y con él toda una rica tradición de costumbres. Tienen a sus muertos como testigos silenciosos de todo lo que allí sucede. Los ritos funerarios, desde el momento de introducir el féretro en el nicho hasta los días sucesivos - incluso a lo largo de los años - son tiempos para pedir cosas por intercesión de los difuntos, o para mantener vivo el espíritu de los que están allí enterrados. Son ricas tradiciones que merecen todo el respeto de quienes, con ojos extranjeros, analizan, estudian, comparan e incluso critican una parte vital de nuestra cultura.

Durante el mes de noviembre, en muchos cementerios la gente se acerca a limpiar las hierbas que cubren las sepulturas, a dejar brillante la lápida donde han sido sepultados los cristianos, para dignificar un espacio sagrado en donde todos estaremos alrededor de nuestros seres queridos. Son gestos que indican que los muertos siguen viviendo en medio de los vivos. Acaso nosotros no llevamos flores a nuestros difuntos?

Desde que una vez en Jerusalén,  durante el tiempo de Pascua,  corriera la noticia de que un hombre que había fallecido crucificado en el Calvario estaba vivo, y que los soldados que custodiaban la tumba se quedaron muertos del susto al desaparecer el cadáver que estaba allí enterrado, quedó inaugurada una nueva era, la del Nuevo Testamento.  La tradiciones ancestrales.

Todas las culturas tienen un culto muy digno y remarcable a sus antepasados, especialmente los que han pasado por esta vida dejando una huella importante. También en nuestras tradiciones los difuntos no pertenecerán para siempre a la categoría de los antepasados, con el paso del tiempo la memoria social se encargará de dejarlos enterrados en los cementerios y respetar aquellos lugares como "casa de los espíritus". Los cementerios serán pues lugares de ámbito sagrado.

Les invito a leer el memorial de Ruandés de Kibeho, en África,  antes de hacer éste artículo leí los tristes acontecimientos sucedidos entre 1994-95, son un fiel testimonio de ello. Es el lugar donde descansan en paz los que murieron en tiempos de guerra.

También les recomiendo leer al antropólogo, filósofo, psicólogo y sociólogo inglés Herbert Spencer, quien define el origen de la religión en la adoración de los antepasados.

Muchas culturas mantienen una relación dinámica con los fallecidos, son sus  guardianes de la vida social, son el remedio en la enfermedad; aunque también serán causa de sufrimiento o augurio de futuras desgracias. Los cementerios serán lugares donde la gente hablará más bajo para no despertar a los espíritus pues son, en definitiva, muertos que viven.

Ayer fui al cine, Marina, la protagonista, una mujer transexual, sin duda impactó la emoción en mí, la de una mujer que debe hacer frente a la muerte inesperada del hombre al que amaba mientras soporta el desprecio de su familia. Así los prejuicios aflorarán dejando en evidencia una sociedad todavía anclada en la represión y en la intolerancia, que no admite la diferencia y se limita a señalarla con el dedo de manera acusatoria para intentar menospreciar y ridiculizar aquello que no entiende.

Marina llegó a través de la empatía, haciendo que la proyección de su vida y de sus experiencias propias me hicieran cercano a su situación. La protagonista, una mujer fantástica que no se puede definir en un solo gesto, porque dentro de ella caben un montón de posibilidades. “Visita el realismo, pero al mismo tiempo escapa de él. Y hay momentos en los que se vuelve abstracta, poética, metafórica e introspectiva, porque todo lo vemos a través de los ojos y el interior de Marina, y ella es una mujer muy imaginativa a la que le gusta escapar del entorno opresivo que le rodea. Por eso es una mujer fantástica, porque puede salir volando por los aires si quiere, experimentando la fantasía casi como si fuera de verdad".

Una película intenta documentar, dar testimonio de una realidad, en algún caso retratar y relatar una historia para transmitir a través de ella un mensaje, el de toda una comunidad que sigue luchando por sus derechos en el seno de una sociedad en la que todavía late la incomprensión y el desprecio.

También creo que una película sirve para proclamar injusticias, las instituciones dan un DNI, una cartilla de la Seguridad Social, pero eso no significa que ellas tengan las mismas herramientas que el resto para integrarse en la sociedad.

Todos los pueblos tienen unas historias que cuidan con esmero porque les permiten identificarse a sí mismos y otras que comparten con el resto de la humanidad, unas tratan sobre la vida, la cultura y la moral. Entendí, me emocioné y razoné con la película, una sociedad moderna, y otra influenciada por la religión, profundamente conservadora. Dos realidades y la consiguiente lucha encarnizada que se establece entre ambas.

El cine es un elemento muy importante para la difusión actual de la cultura, la creación de actitudes públicas y de ideas sobre la ciencia y sociedad en general. Permite observar la vida como un todo. Moviliza al intelecto, al afecto y a varios sentidos a la vez, y a través de la empatía que se construye entre el espectador y las vivencias de los actores, es capaz de facilitar una mejor comprensión del ser humano. El cine nos permite conocer mejor el mundo.

Así que les invito a ver la película, " Una mujer Fantástica ". Guion de Sebastián Lelio para Daniela Vega, donde recibieron el premio al mejor guion en la Berlinale.

Pedro Rodríguez Reyes.

"Solidaridad": ésta es la palabra clave que quiero hacer llegar hoy, porque junto con la de "altruismo" está muy presente en el quehacer diario de la Asociación Española contra el Cáncer y su papel adquiere el máximo valor sobre todo en situaciones conflictivas, como las actuales, que pueden complicar diversos problemas de la sociedad.

En los momentos actuales las noticias de los medios de comunicación y nuestras propias percepciones nos anuncian, insistentemente , carencias sociales y dificultades de todas conocidas, que nos abocan al pesimismo y a la "desafección" generalizada. No obstante , y eso es lo realmente positivo, está perfectamente contrastado que los índices de solidaridad y el interés por la lucha contra el cáncer están creciendo.

Después de estas reflexiones quiero centrarme y hablarles de la misión de la aecc, de las actividades que la integran y que, por consiguiente, constituyen la labor diaria que ella desarrolla en la sociedad, y para ello hablé con Fernando Fraile, presidente de la Federación de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas y actualmente también preside la Junta Provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer (aecc), en Las Palmas de Gran Canaria. Persona de amplio recorrido empresarial. Es un hombre bueno, generoso y muy cercano.

También con Melchor Bravo de Laguna, gerente de la Junta Provincial de Las Palmas, que habla de otras acciones puntuales que permiten a la asociación liderar todos los esfuerzos de la sociedad para reducir el impacto producido por el cáncer y mejorar la vida de las personas.

Sin duda hacen una labor extraordinaria, un trabajo de divulgación, prevención y concienciación de todos los ciudadanos con un problema tan importante.

Yaiza Dueñas, psicóloga de profesión y coordinadora del voluntariado, me dice que normalmente cuando una persona recibe un diagnóstico de cáncer se siente vulnerable, que se ve expuesta a una situación que no controla, y se pregunta por qué le ha tocado a ella. Desconoce el pronóstico de su dolencia, y se enfrenta a fuertes condicionantes, no solo en la esfera física, sino también en la emocional, social, de valores y de creencias. De ahí que sea tan importante el abordaje integral de todas sus áreas, y aquí juega un papel importante los voluntarios que actualmente son ochenta y se distribuyen entre los dos hospitales públicos de Gran Canaria, el papel de éstos es clave y tiene mucho que ver con el aspecto psicológico, deben darle apoyo constante y hacer que se sienta integrado, integrada, que sigue siendo un ser humano pleno en todo momento. El voluntario es una parte fundamental en la asociación, ellos mejoran la calidad de vida y ayudan a sobrellevar la situación del paciente y su familia.

Mis amigas Merchi y Carmina, sus sueños acabaron en un lugar llamado miedo, están pasando una temporada muy dura, Merchi aún está con el primer impacto que conlleva una serie de reacciones emocionales (tristeza, ansiedad, miedo, preocupación. ..) en cambio Carmina está con los efectos secundarios del tratamiento, ambos, difíciles de llevar.

A ellas les digo y a todas aquellas que están pasando por esta situación, que el tiempo corre a su favor, que cada día están apareciendo fármacos , técnicas y conocimientos que ayudan a curarse y que, por lo tanto, los pronósticos son cada vez mejores. Los avances que se están produciendo tarde o temprano llevarán a una curación del 100% para todos los enfermos, por eso hay grandes motivos para la esperanza. Hace veinte años atrás un diagnóstico de cáncer era algo infausto, una condena a muerte. Por eso también hay una gran puerta abierta a la esperanza a través de la curación o la cronicidad, gracias a la prevención el índice de curación se situa hoy en un 50% y, en algunos tumores es realmente espectacular, como en los de mama.

Quiero terminar con los principios hipocráticos de "curar a veces, aliviar a menudo y consolar siempre". Mi reconocimiento a todos los que ayudan a recoger los donativos que hacen posible el funcionamiento de las juntas Provinciales, Instituciones, empresas, entidades financieras, a los las que visitan a los enfermos en los hospitales, a todos los anónimos que ponen su esfuerzo en la lucha contra el cáncer, y a todos los profesionales de la medicina y de la enfermería.

Pedro Rodríguez Reyes.

Voluntario de la asociación Española contra el Cáncer desde 1.994.

Ponente en el I Congreso Iberoamericano en Madrid 1.997

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