Teror y Candelaria: 25 años de Hermanamiento

Tras las elecciones municipales de 1987, que dieron el poder el la Villa de Teror al cuatripartito y que me colocó a mí -recién llegado al consistorio- directamente en el banquillo de la oposición, comenzó a hablarse del tema. 

La primera alcaldía correspondió al grupo UNITE y su cabecera, Germán Grimón, la ostentó durante un año. Pero en las Fiestas del Pino de aquel septiembre se inició la plasmación de lo que se quería con alguna declaración de intenciones y con la invitación a la corporación de Candelaria para que se viniera por las tierras del Pino…Y así se hizo: en la Romería del 87, Victoriano Ríos, recién elegido Presidente del Parlamento, declaraba que creía que esta iniciativa estaba tardando en tomarse. Afirmó aquella tarde bochornosa que terminó en lluvia que «….desde luego, si existen dos municipios canarios que cuenten con tantas afinidades, esos son los dos citados. Y por supuesto mi apoyo a esta iniciativa es total y espero que se lleve a cabo». Las puertas políticas comenzaban a abrirse y la asistencia del alcalde y parte de la corporación candelariera a la solemne celebración del día siguiente, ya era una visión extraña pero esperanzadora  para arrancar a romper ese elemento un tanto ridículo del pleito insular que era la permanente discusión del Patronazgo del archipiélago. Pero, eso sí, el alcalde de Candelaria, Rodolfo Afonso afirmaba su ilusión en el hermanamiento,…pero «que quedara bien claro que la Patrona de Canarias es la Virgen de Candelaria». 

Y la cosa siguió, creo que creyendo que con el tiempo eses tipo de condiciones previas a cualquier acuerdo se irían disipando. Y el 11 de mayo de 1988, el Ayuntamiento de la Villa de Teror, en sesión extraordinaria, acordó: la entrega de la Medalla de Oro al Rey; el apoyo a la Bajada de la Virgen del Pino a Las Palmas de Gran Canaria al final de aquel mismo mes; apoyar asimismo la Universidad plena para Gran Canaria y a la manifestación del 19 de mayo; el inicio del expediente de hermanamiento y la llegada a la corporación -tras la dimisión de la concejala socialista, Yolanda Quevedo- de Juan de Dios Ramos Quintana. Todo un cúmulo de aconteceres.

Se pretendía que la corporación de Candelaria tomara el mismo acuerdo y se plasmara en la aportación terorense de representación oficial a sus fiestas en agosto de aquel mismo año. Un mes más tarde así se plasmaba en las actas municipales de su ayuntamiento… Y en agosto, las dos villas se juntaron en Tenerife. En la mañana de aquel 15 de agosto,  Rodolfo Afonso expresaba su satisfacción por lo que se pretendía y que aquellos primeros pasos fueran «el comienzo de unas relaciones fructíferas y cordiales que esperaba perduraran a lo largo de los años». Teror llegaba con nuevo alcalde, Octavio Arencibia, que continuó la línea de agradecimientos, deseos de plasmar todo con firma y protocolo, y con entrega de placas en muestra de amistad.

Sentimientos y deseos de hermanarse había, pero comenzaba ya a tardar el que la cosa llegara a los papeles pertinentes.

Y así fue también al año siguiente: Rodolfo Afonso y el siguiente alcalde terorense, José Pérez, expresaron su voluntad de afianzar todo aquello en un gesto visible y permanente; no sólo en festivas visitas esporádicas y buenas palabras, que, al final, sólo eran eso….

Comenzando el último año de aquella legislatura, el último alcalde del cuatripartito, Cándido González, quiso ser él quien rubricara los «públicos papeles» del hermanamiento proyectado desde tres años antes. Su decisión tuvo –y yo, como concejal de la oposición, tengo un buen recuerdo de ello- un extraño efecto de «unificación». 

Periodistas de ambas islas llegaron a afirmar que la hermandad entre Teror y Candelaria acabaría ya «de facto» con el manido pleito insular, que la polémica del patronazgo era ya sólo historia y que la iniciativa de los ediles terorenses era el camino para unir Canarias. 

Yo me ilusioné, humildemente lo confieso….

También es verdad que en todo aquel volver y revolver de buenas intenciones el llegar al final pudo ser posible porque nunca, jamás, se puso sobre la mesa si el tema del patronazgo quedaba superado…… porque nunca, jamás, se pensó ni se manifestó intención tan siquiera de hablar en «mesa de conversación de eruditos» el que Nª Sª de Candelaria pudiera ser o no ser -ya sin duda alguna- la Patrona del Archipiélago Canario.

Se preparó todo para los primeros meses de 1991 -preparándose ya los partidos para las siguientes elecciones-. En enero comenzaba a adecentarse el Muro Nuevo, lugar donde se colocaría la «Fuente de Candelaria» entre los escudos de cantería de ambos municipios; y, aunque en primeras afirmaciones aparecía el mes de febrero, al final todo fue en marzo.

El sábado, 9 de marzo de 1991, Candelaria recibía en su salón de plenos a la Villa de Teror y comenzaba a partir de las seis de la tarde el protocolo candelariero, previo al que una semana después, se realizaría en Teror. Tras una solemne función religiosa en el Santuario de Nuestra Señora de Candelaria; se puso nuevo nombre a la plazoleta de entrada, remozada y donde se había construido un arco que llevaba a sus lados los escudos de los dos municipios. Se inauguraron en el Centro Cultural las exposiciones «Fondos de Arte del Ayuntamiento de Teror» y una muestra fotográfica titulada «Un día en Teror».  Y como el mejor final que a tal día pudiera ponerse actúo la Banda de Música, dirigida por Eusebio Bravo, y la Parranda de Teror. 

En Teror, una semana más tarde, a partir del mediodía el hermanamiento en Teror se progamaba a partir del la celebración de un acto oficia en el edificio municipal, el concierto de la Banda «Las Candelas»,dirigida por Abilio Alonso Otazo;a las seis de la tarde, la función religiosa en la basílica donde cantaría la misa la Agrupació Folclórica. Chaixiraxi de Candela ria; a las siete, la inauguración de la Fuente -aún sin terminar- y después, en la Casa de la Cultura, la inauguración de la exposición de pintura de Dimas Coello y Juan Ruano, con hermosas marinas y paisajes tinerfeños. En en los Almacenes Municipales de la Villa Mariana se presentaba  aquella noche «Asómate a tu ventana», el primer disco de larga duración de «La Parranda de Teror»

Y después comenzó la movida electoral y todo se olvidó un poco: aunque el hermanamiento dio ejemplo a otros muchos municipios y hasta al mismo pueblo de Teror que desde entonces no ha parado de hermanarse.

Cuatro meses más tarde yo era concejal de Cultura y Festejos de la Villa de Teror y en una de mis primeras reuniones con Ramos Camejo, Consejero de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, y utilizando como pretexto aquella sensación un poco be
atífica que se nos había quedado, se creó en uno de los salones del antiguo asilo, un acto que cumplirá también sus veinticinco años en septiembre: el Encuentro Folclórico de Gran Canaria. El seis de septiembre, los grupos Aberekkan de Teror, Aya Dirma por Gran Canaria, Los Campesinos de Lanzarote, Tetir de Fuerteventura, Tuhoco de La Palma, Los Magos de Chipude de La Gomera y Tejeguate de El Hierro fueron unas mágica noche de celebración eficaz del hermanamiento efectuado unos meses antes.

Que se tenga en cuenta por los que en ello tengan responsabilidad en las Fiestas del Pino de este año de 2016.

José Luis Yánez Rodríguez

Cronista Oficial de Teror.

TEROR Y CANDELARIA: 25 AÑOS HERMANADOS. Tras las elecciones municipales de 1987, que dieron el poder el la Villa de Teror al cuatripartito y que me colocó a mí -recién llegado al consistorio- directamente en el banquillo de la oposición, comenzó a hablarse del tema. La primera alcaldía correspondió al grupo UNITE y su cabecera, Germán Grimón, la ostentó durante un año. Pero en las Fiestas del Pino de aquel septiembre se inició la plasmación de lo que se quería con alguna declaración de intenciones y con la invitación a la corporación de Candelaria para que se viniera por las tierras del Pino…Y así se hizo: en la Romería del 87, Victoriano Ríos, recién elegido Presidente del Parlamento, declaraba que creía que esta iniciativa estaba tardando en tomarse. Afirmó aquella tarde bochornosa que terminó en lluvia que «….desde luego, si existen dos municipios canarios que cuenten con tantas afinidades, esos son los dos citados. Y por supuesto mi apoyo a esta iniciativa es total y espero que se lleve a cabo». Las puertas políticas comenzaban a abrirse y la asistencia del alcalde y parte de la corporación candelariera a la solemne celebración del día siguiente, ya era una visión extraña pero esperanzadora para arrancar a romper ese elemento un tanto ridículo del pleito insular que era la permanente discusión del Patronazgo del archipiélago. Pero, eso sí, el alcalde de Candelaria, Rodolfo Afonso afirmaba su ilusión en el hermanamiento,…pero «que quedara bien claro que la Patrona de Canarias es la Virgen de Candelaria». Y la cosa siguió, creo que creyendo que con el tiempo eses tipo de condiciones previas a cualquier acuerdo se irían disipando. Y el 11 de mayo de 1988, el Ayuntamiento de la Villa de Teror, en sesión extraordinaria, acordó: la entrega de la Medalla de Oro al Rey; el apoyo a la Bajada de la Virgen del Pino a Las Palmas de Gran Canaria al final de aquel mismo mes; apoyar asimismo la Universidad plena para Gran Canaria y a la manifestación del 19 de mayo; el inicio del expediente de hermanamiento y la llegada a la corporación -tras la dimisión de la concejala socialista, Yolanda Quevedo- de Juan de Dios Ramos Quintana. Todo un cúmulo de aconteceres. Se pretendía que la corporación de Candelaria tomara el mismo acuerdo y se plasmara en la aportación terorense de representación oficial a sus fiestas en agosto de aquel mismo año. Un mes más tarde así se plasmaba en las actas municipales de su ayuntamiento… Y en agosto, las dos villas se juntaron en Tenerife. En la mañana de aquel 15 de agosto, Rodolfo Afonso expresaba su satisfacción por lo que se pretendía y que aquellos primeros pasos fueran «el comienzo de unas relaciones fructíferas y cordiales que esperaba perduraran a lo largo de los años». Teror llegaba con nuevo alcalde, Octavio Arencibia, que continuó la línea de agradecimientos, deseos de plasmar todo con firma y protocolo, y con entrega de placas en muestra de amistad. Sentimientos y deseos de hermanarse había, pero comenzaba ya a tardar el que la cosa llegara a los papeles pertinentes. Y así fue también al año siguiente: Rodolfo Afonso y el siguiente alcalde terorense, José Pérez, expresaron su voluntad de afianzar todo aquello en un gesto visible y permanente; no sólo en festivas visitas esporádicas y buenas palabras, que, al final, sólo eran eso…. Comenzando el último año de aquella legislatura, el último alcalde del cuatripartito, Cándido González, quiso ser él quien rubricara los «públicos papeles» del hermanamiento proyectado desde tres años antes. Su decisión tuvo –y yo, como concejal de la oposición, tengo un buen recuerdo de ello- un extraño efecto de «unificación». Periodistas de ambas islas llegaron a afirmar que la hermandad entre Teror y Candelaria acabaría ya «de facto» con el manido pleito insular, que la polémica del patronazgo era ya sólo historia y que la iniciativa de los ediles terorenses era el camino para unir Canarias. Yo me ilusioné, humildemente lo confieso…. También es verdad que en todo aquel volver y revolver de buenas intenciones el llegar al final pudo ser posible porque nunca, jamás, se puso sobre la mesa si el tema del patronazgo quedaba superado…… porque nunca, jamás, se pensó ni se manifestó intención tan siquiera de hablar en «mesa de conversación de eruditos» el que Nª Sª de Candelaria pudiera ser o no ser -ya sin duda alguna- la Patrona del Archipiélago Canario. Se preparó todo para los primeros meses de 1991 -preparándose ya los partidos para las siguientes elecciones-. En enero comenzaba a adecentarse el Muro Nuevo, lugar donde se colocaría la «Fuente de Candelaria» entre los escudos de cantería de ambos municipios; y, aunque en primeras afirmaciones aparecía el mes de febrero, al final todo fue en marzo. El sábado, 9 de marzo de 1991, Candelaria recibía en su salón de plenos a la Villa de Teror y comenzaba a partir de las seis de la tarde el protocolo candelariero, previo al que una semana después, se realizaría en Teror. Tras una solemne función religiosa en el Santuario de Nuestra Señora de Candelaria; se puso nuevo nombre a la plazoleta de entrada, remozada y donde se había construido un arco que llevaba a sus lados los escudos de los dos municipios. Se inauguraron en el Centro Cultural las exposiciones «Fondos de Arte del Ayuntamiento de Teror» y una muestra fotográfica titulada «Un día en Teror». Y como el mejor final que a tal día pudiera ponerse actúo la Banda de Música, dirigida por Eusebio Bravo, y la Parranda de Teror. En Teror, una semana más tarde, a partir del mediodía el hermanamiento en Teror se progamaba a partir del la celebración de un acto oficia en el edificio municipal, el concierto de la Banda «Las Candelas»,dirigida por Abilio Alonso Otazo;a las seis de la tarde, la función religiosa en la basílica donde cantaría la misa la Agrupació Folclórica. Chaixiraxi de Candela ria; a las siete, la inauguración de la Fuente -aún sin terminar- y después, en la Casa de la Cultura, la inauguración de la exposición de pintura de Dimas Coello y Juan Ruano, con hermosas marinas y paisajes tinerfeños. En en los Almacenes Municipales de la Villa Mariana se
presentaba aquella noche «Asómate a tu ventana», el primer disco de larga duración de «La Parranda de Teror» Y después comenzó la movida electoral y todo se olvidó un poco: aunque el hermanamiento dio ejemplo a otros muchos municipios y hasta al mismo pueblo de Teror que desde entonces no ha parado de hermanarse. Cuatro meses más tarde yo era concejal de Cultura y Festejos de la Villa de Teror y en una de mis primeras reuniones con Ramos Camejo, Consejero de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, y utilizando como pretexto aquella sensación un poco beatífica que se nos había quedado, se creó en uno de los salones del antiguo asilo, un acto que cumplirá también sus veinticinco años en septiembre: el Encuentro Folclórico de Gran Canaria. El seis de septiembre, los grupos Aberekkan de Teror, Aya Dirma por Gran Canaria, Los Campesinos de Lanzarote, Tetir de Fuerteventura, Tuhoco de La Palma, Los Magos de Chipude de La Gomera y Tejeguate de El Hierro fueron unas mágica noche de celebración eficaz del hermanamiento efectuado unos meses antes. Que se tenga en cuenta por los que en ello tengan responsabilidad en las Fiestas del Pino de este año de 2016. José Luis Yánez Rodríguez Cronista Oficial de Teror.

Dejar respuesta

Entre su comentario
Entre su nombre

 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.